La reina Letizia, más Letizia que nunca en la audiencia con el papa León XIV en el Vaticano
Los reyes se han desplazado este viernes a Roma para reunirse con el pontífice.
Los reyes Felipe y Letizia se han desplazado este viernes hasta Roma para una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano, donde la reina ha vuelto a hacer uso del privilegio del blanco, aunque con algunas diferencias respecto a la última vez que la vimos en San Pedro.
Habitualmente para este tipo de actos, el protocolo exige que las mujeres vistan de negro, pero la reina de España es una de las pocas mujeres que tienen el privilegio de utilizar el blanco por ser reinas de monarquías históricamente católicas y con lazos con la Santa Sede. En todas sus visitas al Vaticano desde 2014 Letizia se ha acogido a este privilegio y este viernes no iba a ser menos.
La reina ha apostado por un vestido de tweed de corte midi y manga larga muy similar al diseño fucsia que lució hace unos días en Jaén. Este tejido se ha convertido poco a poco en uno de los favoritos de Letizia, tal y como dejó claro el pasado 12 de octubre apostando por un vestido en verde esmeralda para el desfile militar.
La consorte ha combinado el diseño de tweed con unos zapatos en color cámel a juego con su bolso, además de los pendientes de diamantes y perlas australianas que ha lucido en infinidad de ocasiones.
Sí ha habido una notable diferencia respecto a la última vez que Letizia acudió al Vaticano hace casi un año para la misa del inicio de pontificado de León XVI en la plaza de San Pedro. Entonces, la reina combinó un vestido blanco con una mantilla de encaje que colocó sobre su melena suelta.
Letizia ha dejado claro a lo largo de los años que no es demasiado fan de mantillas, peinetas o tocados, pero por protocolo la ceremonia litúrgica requería el uso de esta prenda. Sin embargo, este viernes, al tratarse de una audiencia, era posible prescindir de la mantilla, y así ha preferido hacerlo la reina, dejando su melena al descubierto.
Es la misma decisión que tomó en junio de 2014, apenas unos días después de que Felipe VI subiera al trono, cuando tuvieron una audiencia con el papa Francisco. En esa ocasión, Letizia lució un traje blanco de chaqueta y de nuevo el pelo suelto.