Adiós a las hemorragias incontrolables: un equipo de científicos e investigadores desarrolla un coágulo artificial 13 veces más resistente que el natural
Un avance que podría revolucionar el tratamiento de heridas graves.

Las hemorragias incontrolables siguen siendo una de las mayores amenazas en accidentes, operaciones y emergencias médicas: cuando la sangre no coagula a tiempo, cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Ahora, un grupo de científicos ha desarrollado un innovador coágulo artificial capaz de reforzar el sistema natural del cuerpo y detener el sangrado con una resistencia nunca vista hasta ahora.
El avance llega desde la Universidad McGill, en Montreal, donde un equipo de investigadores ha creado un sistema capaz de generar un “coágulo artificial” en apenas cinco segundos mediante una reacción química que refuerza los glóbulos rojos. El resultado es una estructura gelatinosa mucho más estable que un coágulo convencional y con una capacidad de resistencia hasta 13 veces superior, lo que podría revolucionar el tratamiento de heridas graves y hemorragias difíciles de controlar.
El trabajo, publicado en la revista científica Nature, describe una técnica bautizada como “click clotting” que, según los autores, permite crear coágulos con una adhesión cuatro veces superior a la de los coágulos sanguíneos convencionales y una resistencia mucho mayor frente a las roturas. De esta forma, se soluciona uno de los principales problemas en las hemorragias más graves y difíciles de tratar.
La clave: los glóbulos rojos
En lugar de confiar solo en el proceso natural de coagulación, los investigadores unen selectivamente proteínas en la superficie de los glóbulos rojos mediante una reacción de “click” rápida y biocompatible. En apenas unos segundos se forma una red gelatinosa que se integra con la fibrina del propio cuerpo, sin alterar la composición global de la sangre. El resultado es un material celular llamado citogel, pensado para reforzar la estructura del coágulo y hacerlo más estable.
“Nuestro trabajo demuestra que los glóbulos rojos, cuando se modifican adecuadamente, desempeñan un papel estructural fundamental, lo que permite el desarrollo de biomateriales más resistentes y funcionales”, afirma Jianyu Li, autor principal de estudio, en declaraciones recogidas por Welt. Para él, esta técnica podría convertirse en una herramienta clave para mejorar el control de hemorragias y acelerar la recuperación de los tejidos dañados.
El método se probó en experimentos de laboratorio y en estudios con roedores. El citogel consiguió frenar hemorragias con rapidez, favorecer la regeneración del tejido lesionado y mostrar señales de seguridad favorables, con una respuesta inmune mínima y sin evidencias de toxicidad en órganos vitales. La investigación también apunta a que el método podría adaptarse tanto con sangre del propio paciente como con sangre compatible de un donante, aunque todavía faltan estudios antes de pensar en uso humano.
“Dadas las limitaciones de tiempo que suelen presentarse en la práctica clínica diaria, este método ofrece un gran potencial para la atención de urgencias hospitalarias, el tratamiento de heridas y áreas similares”, defiende Li. Si el método supera las próximas fases de validación, podría convertirse en una de las propuestas más prometedoras para controlar hemorragias difíciles y mejorar la cicatrización.
