Beatriz del Valle, experta en longevidad: "El ser humano puede vivir más de 100 años"
Considera que alcanzar los 110, 115 o 120 años.

Cada vez son más los especialistas que sostienen que la longevidad no depende únicamente de la genética, sino también del estilo de vida y del entorno. En ese debate se sitúa Beatriz del Valle, experta en longevidad, quien asegura que el ser humano tiene capacidad biológica para superar ampliamente el siglo de vida, aunque los hábitos actuales juegan en contra de ese potencial.
"El ser humano puede vivir más de 100 años. Sin duda", afirma. Incluso considera que alcanzar los 110, 115 o 120 años podría ser posible gracias a los avances científicos y tecnológicos, siempre que se acompañen de un estilo de vida adecuado. Sin embargo, advierte de que el principal obstáculo no está en nuestros genes, sino en el entorno en el que vivimos.
"Nos estamos empeñando en autodestruirnos"
Para la experta, la sociedad moderna ha creado un contexto que favorece hábitos poco saludables. "Tenemos capacidad biológica para llegar a esas edades, pero nos estamos empeñando en autodestruirnos", señala. A su juicio, vivimos en un entorno "obesogénico e inflamatorio" que impulsa comportamientos contrarios a nuestra fisiología.

La alimentación, la cultura del exceso de trabajo y el ritmo acelerado del día a día hacen que muchas personas adopten rutinas que perjudican su salud sin ser plenamente conscientes de ello. Según explica, cada individuo debe decidir si continúa siguiendo esos patrones o si toma las riendas de su bienestar para adoptar hábitos más coherentes con las necesidades del organismo.
Cuatro factores que más perjudican una longevidad saludable
Beatriz del Valle identifica varios elementos cotidianos que, en su opinión, están reduciendo las posibilidades de envejecer con buena salud:
- El estrés constante y la hiperproductividad.
- Una alimentación poco saludable, favorecida por el entorno.
- La falta de descanso de calidad.
- El sedentarismo y la escasa exposición al exterior y a la luz natural.
La especialista destaca especialmente el papel del sueño. "Es un pilar muy potente y está completamente distorsionado", afirma, al tiempo que se pregunta cuántas personas realmente descansan las horas necesarias y con una buena calidad del sueño.

Una vida cada vez más sedentaria
Otro de los aspectos que más le preocupa es el escaso movimiento diario de muchas personas. Como ejemplo, describe una rutina cada vez más habitual: levantarse cuando aún es de noche, desplazarse en coche o transporte público, pasar toda la jornada sentado en una oficina y regresar a casa sin apenas haber estado al aire libre.
Para la experta, esta situación demuestra tanto la capacidad de adaptación del organismo como sus límites. "Lo sorprendente es que el cuerpo siga funcionando a pesar de un entorno tan contrario a nuestra biología", señala. Sin embargo, insiste en que la cuestión no es solo cuánto vivimos, sino en qué condiciones llegamos a esos años.
