Esto sí es ir marcha atrás: los datos sobre el desplome del uso del preservativo entre adolescentes que te van a dejar a cuadros
Un nuevo informa publicado por el Ministerio de Sanidad desvela datos preocupantes en España: crece el consumo de la píldora del día de después y el uso de métodos como la "marcha atrás".
Los jóvenes no quieren ponerse condón. No todos, pero un amplio porcentaje, sí. Según un nuevo informe publicado este martes por el Ministerio de Sanidad, un tercio de los jóvenes de 15 a 18 años ha mantenido relaciones sexuales coitales, y aunque el preservativo es el método anticonceptivo más frecuente, se ha reducido su uso en una década, principalmente entre las chicas.
El estudio, HBSC-2022 en España (Health Behaviour in School-aged Children), analiza los comportamientos sexuales de jóvenes escolarizados de entre 15 y 18 años. Los datos son reveladores: en 2022 el 34,8 % de los adolescentes entre 15 y 18 años ha mantenido relaciones sexuales coitales, con escasas diferencias entre chicos (34,3%) y chicas (35,2%); el 13,2% comenzó a los 13 años o antes. Pero lo que denota es una mayor vulnerabilidad.
Las mujeres, más vulnerables
Desde 2002, el uso del preservativo ha caído 18 puntos, hasta el 65,5 %, con un descenso especialmente acusado entre chicas de 15 y 16 años: solo en cuatro años ha bajado casi 16 puntos su uso, del 78,5 % de 2018 al 62,9 en 2022. Se mantiene estable el uso de la píldora anticonceptiva (sola o en combinación con otro método) desde 2014, que se sitúa en el 15,9%.
De este modo, Sanidad explica que este escenario implica que uno de cada cuatro adolescentes recurre a métodos inseguros para prevenir embarazos, como la conocida "marcha atrás", y uno de cada tres para prevenir infecciones de transmisión sexual. Estos datos ponen de manifiesto una mayor vulnerabilidad para las jóvenes.
Para visualizarlo con más claridad, por sexo, en 2022 el 70,6% de los chicos de entre 15 y 18 años utilizó preservativo en su última relación sexual completa, frente al 60,8% de las chicas. En el caso de ellas, el descenso se observa desde la edición de 2018, lo que ha ampliado la brecha de género hasta los 10 puntos porcentuales.
No obstante, las chicas presentan una mayor utilización de la píldora anticonceptiva (19,6%) y de la pastilla del día después (32,3% entre las sexualmente activas). Asimismo, su nivel de protección frente a infecciones es menor y su exposición a embarazos no planificados, mayor. El 2,9% de las chicas de 15 a 18 años sexualmente activas ha estado embarazada alguna vez, lo que representa el 1 % del total de adolescentes de ese tramo de edad.
Como métodos seguros para evitar embarazos u enfermedades de trasmisión sexual se muestran algunas sugerencias en el propio informe: preservativo; la combinación de preservativo y píldora, algunos fármacos anticonceptivos como DIU u hormonales. Los "inseguros" son claros, como "no usar ningún método", o practicar la marcha atrás.
La desigualdad económica, factor clave
En las familias con menor capacidad adquisitiva en España se registran tasas más altas de inicio precoz, menor uso del preservativo y una mayor frecuencia de métodos inseguros. Algo que contrasta con las adolescentes de familias más acomodadas, que presentan mejores indicadores de prevención, incluyendo un uso más frecuente de anticonceptivos seguros y de emergencia.
Sanidad incide en la necesidad de fortalecer las políticas de educación sexual con enfoque preventivo y comunitario. Esto incluiría:
- La promoción del uso de métodos seguros.
- La reducción de las desigualdades sociales en salud sexual.
- La prevención de las infecciones de transmisión sexual y de embarazos no deseados con la implicación de centros educativos, servicios sanitarios y familias.