Los científicos de Harvard coinciden: hacer estas 8 cosas a partir de los 40 años añade 24 años de vida a los hombres y 21 a las mujeres
Buena parte de la longevidad depende de decisiones cotidianas.
Durante el último siglo, la esperanza de vida ha aumentado de forma extraordinaria gracias a los avances médicos, la mejora de la alimentación y el progreso tecnológico. Sin embargo, los expertos recuerdan que vivir más no depende únicamente de futuros descubrimientos científicos o tratamientos revolucionarios. Buena parte de la longevidad depende también de decisiones cotidianas: cómo comemos, cuánto nos movemos, cómo dormimos...
En ese terreno, la ciencia tiene cada vez más claro que pequeños cambios en el estilo de vida pueden marcar una gran diferencia con el paso de los años. Un estudio liderado por investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard analizó los hábitos de cientos de miles de personas y concluyó que adoptar ocho pautas saludables a partir de los 40 puede alargar notablemente la vida, hasta el punto de añadir más de dos décadas de media a quienes mantienen estos hábitos frente a quienes no lo hacen.
Según los resultados, publicados en The American Journal of Clinical Nutrition, los hombres que incorporan estos hábitos pueden vivir, de media, hasta 24 años más que quienes mantienen un estilo de vida poco saludable, mientras que en el caso de las mujeres la diferencia puede alcanzar los 21 años. La investigación pone el foco en factores cotidianos que, combinados, tienen un impacto directo en la salud y el riesgo de enfermedades a largo plazo.
Hábitos saludables y enfermedades
La relación entre los factores y la reducción del riesgo de muerte fue consistente: a más hábitos saludables, menor mortalidad observada en el seguimiento. Los ocho hábitos de vida evaluados fueron:
- Actividad física regular
- No fumar
- No consumir alcohol en exceso
- Buena calidad y cantidad de sueño
- Alimentación saludable, mayormente basada en plantas
- Manejo eficaz del estrés (sin depresión o trastornos de ansiedad no tratados)
- Relaciones sociales positivas
- No tener adicción a opioides
Gran parte de la explicación está en el impacto que tienen los hábitos cotidianos sobre la aparición de enfermedades crónicas. Según los investigadores, muchos de los problemas de salud más mortales están estrechamente ligados al estilo de vida: hasta el 80% de las enfermedades coronarias y cerca del 50% de las muertes por cáncer se relacionan con factores modificables como el tabaquismo, la alimentación poco saludable o el sedentarismo.
Para analizar esta relación, los científicos estudiaron durante ocho años los datos de más de 700.000 hombres y mujeres que participaron en el Programa del Millón de Veteranos del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos. En ese tiempo evaluaron ocho hábitos clave de estilo de vida y registraron 33.375 fallecimientos, lo que permitió observar cómo estas conductas influyen directamente en el riesgo de muerte.
En resumen, los hombres que a los 40 años reúnen los ocho factores de estilo de vida saludables pueden vivir unos 24 años más que aquellos que no siguen ninguno. En el caso de las mujeres, la ventaja ronda los 21 años. En términos prácticos, esto supone pasar de expectativas cercanas a los 60 o 70 años a alcanzar edades próximas a los 87, lo que refuerza la idea de que muchas de las decisiones cotidianas tienen un impacto directo en cómo y cuánto envejecemos.