Los científicos refutan las alertas sobre los daños de los microplásticos para la salud, alegan que las personas simplemente son obesas y califican algunos estudios de "broma"
"Podría no ser tan peligroso después de todo..."

La presencia de microplásticos en nuestro organismo puede provocar varios efectos negativos para la salud, como estrés oxidativo, alteraciones en la microbiota intenstinal e inflamación crónica, entre otras afecciones, tal y como recogen desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y en un estudio publicado en la revista 'Scientific Reports'.
Sin embargo, lo que defendían desde hace algunos años los científicos e investigadores de organismos como este, comienza a ser puesto ahora en entre dicho por otros informes y expertos, como el químico Frederic Béen o Dusan Materic, jefe de investigación del Centro Helmholtz de Investigación Ambiental (UFZ).
"¡No tires todavía esta tabla de cortar de 12 años, rayada, con manchas sospechosamente oscuras y casi lista para el Superfondo de la EPA! Tu laboratorio de fermentación vintage con marcas de cuchillo podría no ser tan peligroso después de todo", señalan desde la revista 'Fortune', quienes han dado voz a ambos expertos.
Según han comentado los mismos, quienes califican algunos estudios publicados como una "broma", cabe la posibilidad de que hallazgos como los antes mencionados sean fruto de errores metodológicos, contaminación y falsos positivos en vez de por el consumo o ingesta real de microplásticos.
"Esto realmente nos obliga a reevaluar todo lo que creemos saber todos los microplásticos en el cuerpo", destaca Roger Kuhlman, exquímico de 'Dow Chemical Company'. "Muchos investigadores hacen confirmaciones extraordinarias, pero no aportan si quiera pruebas comunes", agrega.
El origen del problema se encuentra en la Py-GC-MS, el proceso mediante el cual las muestras se vaporizan para identificar moléculas por peso, una técnica que algunos expertos han criticado pues según defienden "no es adecuada para identificar polietileno o PVC en el tejido humano, ya que las moléculas de grasa humana pueden imitar la señal de estos plásticos".
Esto ha provocado, según una investigación de la química ambiental Cassandra Rauert, que en muchos casos haya falsos positivos. De hecho, su estudio ha contabilizado un total de 18 investigaciones que no señalaron estos casos.
Además, según Rauert, biológicamente es improbable que la masa de plástico pueda acabar en órganos internos, pues no es probable que las "partículas de entre 3 y 30 micrometros atraviesen las barreras biológicas".
En su lugar, ponen de ejemplo problemas como la obesidad, el cual según estos científicos podría explicar los problemas de salud actuales. Y, recuerdan, que al tratarse de un "campo super inmaduro" es demasiado precipitado sacar conclusiones tan exactas.
Las consecuencias: alarmismo y auge de pseudotratamientos
Todos estos estudios, tal y como defienden los científicos señalados, provocan tanto alarmismo como un auge de pseudotratamientos muy costosos y poco efectivos que afirman eliminar los plásticos de la sangre por un precio bastante alto, llegando a superar los 13.000 dólares en algunos casos.
Y, si bien la presencia de plásticos en la sangre y en el cuerpo siguen siendo una teoría segura y sostenida para la mayor parte de investigadores, también subrayan que aún se necesitan más evidencias para poder conocer a fondo sus consecuencias. A pesar de ello, los expertos recomiendan tomar algunas medidas de precaución, como evitar calentar alimentos en recipientes de plástico o el uso de filtros de agua de carbón, tal y como señalan en 'Fortune'.
