"Si te pones de lado, es que te preocupa tu peso": la cruel tendencia de diagnosticar complejos a la gente normal por sus fotos
La tendencia se popularizó en redes durante el último año, con vídeos que prometen "descifrar tu mayor inseguridad" solo viendo cómo posas
Hubo un tiempo en el que subir una foto a redes sociales era exactamente eso: subir una foto, un recuerdo, un posado improvisado, un "me gustaba el sitio y ya está". Ahora, en cambio, parece que cada selfie viene con un equipo de analistas listos para psicoanalizarte gratis, sin que lo hayas pedido.
La nueva moda consiste en interpretar cada gesto como si fuera una pista de algo. ¿Te pones de lado en una foto de grupo? Claramente estás obsesionado con tu peso. ¿Te haces la foto desde arriba? Evidentemente odias tu barbilla. ¿Te tocas el pelo? Pánico a quedarte calvo. Da igual que simplemente te guste ese ángulo o que el sol te dé mejor por ese lado: el veredicto ya está emitido.
La tendencia se popularizó en redes durante el último año, con vídeos que prometen "descifrar tu mayor inseguridad" solo viendo cómo posas. El resultado es una especie de horóscopo corporal: interpretaciones rápidas, categóricas y, sobre todo, imposibles de comprobar. Pero con la diferencia de que aquí el diagnóstico lo hace cualquiera con conexión a internet y cinco minutos libres.
El caso de Selena Gomez ilustra hasta qué punto esta dinámica se ha normalizado. Durante meses, usuarios de redes han analizado cada cambio en su rostro o cuerpo para especular sobre cirugías estéticas, a pesar de que la artista padece lupus y su tratamiento puede provocar variaciones físicas. Aun así, los vídeos teorizando sobre su cara se multiplicaron.
Lo más llamativo es que este escrutinio ya no se limita a las celebridades. Ahora también se aplica al primo, a la compañera de clase o al chico que sube fotos del gimnasio. Nadie se libra del análisis. Las redes se han convertido en una especie de CSI del selfie: lupa, teoría y sentencia en menos de treinta segundos.
El problema es que, con tanto contenido personal circulando, la gente empieza a tratar los perfiles ajenos como si fueran historiales médicos o informes psicológicos. Cada publicación se convierte en "prueba" de algo: que alguien ha engordado, que está inseguro, que busca atención o que intenta ocultar algo.
El resultado es una especie de paranoia colectiva: usuarios que dudan antes de subir una imagen porque saben que alguien, en algún lugar, sacará conclusiones sobre su autoestima, su dieta o su vida sentimental basándose en el ángulo de la cámara.
Así que, si la próxima vez te haces una foto de lado, no te preocupes: puede que no estés escondiendo ningún complejo. Puede que simplemente ese sea tu lado bueno. O, más revolucionario aún, puede que te dé exactamente igual lo que piensen los demás.