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13/08/2015 06:42 CEST | Actualizado 12/08/2016 11:12 CEST

Esto es lo que pasa cuando cuelgo la foto de una madre dando el pecho al hijo de una amiga

mama bean parentingEn una sociedad que no encuentra inconveniente alguno en beber la leche de otras especies y mezclarla en sus moca capuchinos, tal vez vaya siendo hora de cambiar nuestro punto de vista general en relación a bebés humanos que beben leche humana.

Bueno, casi lo conseguimos. Casi terminamos la Semana Mundial de la Lactancia sin que nos lluevan insultos desde la muchedumbre de "Sí, claro, yo apoyo la lactancia, pero..."".

Casi.

Porque el tiempo amenaza lluvia...una tormenta de leche, sin ir más lejos... La reacción a esta foto, tan natural como hermosa:

Ella es Jessica Anne Colletti, una madre que normalmente da el pecho a su propio hijo (a la derecha) y al hijo de su amiga (a la izquierda) mientras la amiga está en el trabajo.

Fantástico, ¿verdad? ¡Qué estupenda manera de honrar la hermandad femenina! ¡Qué genial el hashtag ‪#‎MilkSiblings [#‎HermanosdeLeche]! ¡Qué manera tan creativa de conciliar maternidad y trabajo!

Y a pesar de todo, por ahí llega... tronando desde la distancia... se nos acercan los ya familiares gritos de los detractores. Preparaos bien, porque parece que hemos provocado a la bestia...

Aquí podéis ver el comentario original que compartí en mi muro de Facebook (que no es más que un espacio que dedico para normalizar la lactancia, en todas sus formas):

Mama Jessica says:"My son on the right is 16 months and my friend's son is 18 months. I watch her son while she works...

Posted by Mama Bean - Unconditional Attachment on Saturday, August 8, 2015

Mamá Jessica dice:

"Mi hijo, a la derecha, con 16 meses y el hijo de mi amiga con 18 meses. Cuido de su hijo mientras ella trabaja y ya llevo un año amamantando a los dos. Hay mucho amor entre estos hermanos de leche y un vínculo especial entre todos nosotros".

Si filtramos las exclamaciones escandalizadas ("¡qué asco!"), hay mucho amor en esta foto. Porque la mayoría (la mayoría de mis lectores, al menos) considera esta práctica de madre nodriza exactamente como lo que es: una maravillosa alternativa a la lactancia materna directa.

Aunque si todavía tienes dudas y necesitas algo más de convicción, déjame que te ofrezca un poco de información sobre el asunto. Permite que cite a la Organización Mundial de la Salud y su informe Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño, donde se incluye una lista con las "mejores alternativas" a la lactancia materna directa:

  • Leche materna extraída de la propia madre del lactante.
  • Leche materna de una nodriza sana o de un banco de leche humana.
  • Sucedáneo de la leche materna ofrecido en una taza.

Entiendo la frustración, la aflicción y la ira de tantísimas mujeres a las que no les resulta fácil dar el pecho... o cuando la lactancia se les presenta como una ascensión por la montaña más alta. Lo entiendo, de verdad que sí. Pero esta inocente lista no se elaboró para avergonzar a las madres. Fue creada por la Organización Mundial de la Salud y Unicef, para ofrecer información, claridad y datos.

Una nodriza sana es una de las mejores alternativas a la lactancia materna. Y para las madres a las que les cuesta extraer esa esquiva cantidad de 60 litros de leche materna, o para aquellas que intentan superar el fenómeno de la decepción de la extracción [el sentimiento de que tener que extraer la leche materna usando bombas de leche es una especie de fracaso materno], tal vez la opción de una nodriza sea la solución perfecta.

Jessica, la mamá que aparece en la foto, me dijo:

Dar el pecho al hijo de mi amiga me parecía algo natural. Comencé a cuidar de él como niñera cuando tenía cinco meses y la primera vez que su mamá lo dejó en mis brazos le pedí permiso para darle el pecho, ya que por entonces ya estaba amamantando a mi hijo de tres meses. Su respuesta fue un sí entusiasmado, porque el bebé había estado teniendo problemas con la leche maternizada que la anterior niñera le había estado dando. Mi amiga tuvo problemas con la lactancia al principio y pudo solucionarlo durante nueve meses. Y luego, cuando ya estaba trabajando, siempre se mostró feliz de que su hijo recibiera la alimentación y el confort que necesitaba. Mi oportunidad de darle el pecho a su pequeño ha creado un vínculo especial entre todos nosotros, un vínculo que siempre recordaré con cariño.

En una sociedad que no encuentra inconveniente alguno en beber la leche de otras especies y mezclarla en sus moca capuchinos, tal vez vaya siendo hora de cambiar nuestro punto de vista general en relación a bebés humanos que beben leche humana. En una sociedad que normaliza el uso de leches maternizadas artificiales en la lactancia, tal vez vaya siendo hora de que volvamos a leer la lista que mencionamos antes... esa lista que tiene como único objetivo mejorar la salud de nuestros hijos y de las generaciones futuras.

Es algo sencillo, porque es imposible discutir con los hechos. ¿No es hora ya de que normalicemos la lactancia materna en todas sus formas?

Si apoyas la lactancia, únete a Mama Bean on Facebook y colabora para normalizarla, #NormalizeBreastfeeding.

También puedes encontrar a Mama Bean en Twitter.

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Este post apareció por primera vez en Mama Bean Parenting.

Ha sido traducido del inglés de la edición estadounidense de 'The Huffington Post' por Diego Jurado Moruno

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