Se trata de una iniciativa impulsada por la fundación 'Yellow Dog Project' y tiene como objetivo facilitar la comunicación y el respeto con las mascotas.
"A medida que las personas viven más, no ajustar la edad de jubilación supondría una carga significativa para las finanzas públicas", subraya Jesper Rangvid, profesor de finanzas.
"Vivimos en un mundo donde nos despertamos con un tsunami de muerte, guerra y miseria. Hay mucha negatividad con la que lidiar (...). No quiero vivir con miedo, donde puedo recurrir a mi preparación para emergencias si vienen los rusos".