Cuatro personas, incluido un agente del Departamento de Policía de Nueva York, murieron. El tirador falleció "por una aparente herida de bala autoinfligida".
En España, la palabra latifundio tiene connotaciones evidentemente negativas. Nos suena a atraso secular, pasado rancio e injusticia social. La posesión de grandes tierras por alguien que no es el Estado parece impropio de sociedades desarrolladas. No faltan razones para ello. Sin embargo, los latifundios siguen existiendo, y no sólo en Latinoamérica o África.