El agresor, que ha sido abatido, llegó a sargento en la Marina y sirvió en Irak. Chocó su cocge contra el templo, abrió fuego y luego lo prendió en llamas.
Robin Westman, el sospechoso de tirotear una escuela católica en Minneapolis y asesinar a dos niños, compartía estos vídeos en redes sociales en los que se pueden ver armas garabateadas con los nombres de antiguos tiradores escolares, junto con una serie de quejas políticas erráticas y de amplio alcance.
Los asesinados serían dos niños, uno de 8 años y otro de 10, según apuntan medios estadounidenses, que también confirman que el atacante (identificado como Robin Westman, de 23 años y antiguo alumno del centro) se habría suicidado tras llevar a cabo la matanza. Siete de los menores heridos se encuentran en estado crítico.
Cuatro personas, incluido un agente del Departamento de Policía de Nueva York, murieron. El tirador falleció "por una aparente herida de bala autoinfligida".
El presunto responsable ha sido encontrado muerto, pero las llamas siguen vivas y las autoridades piden prudencia en los alrededores de Canfield, junto a la frontera con Canadá.