Bruselas pide aclaraciones sobre un nuevo sistema de visados y permisos de trabajo que permiten la entrada sin control en el territorio Schengen de ciudadanos rusos.
Orban, Le Pen, Salvini, Wilders o Abascal se unen en un grupo que será el tercer en diputados en el Parlamento Europeo. Frente a ellos se promete un cordón sanitario que les impida tocar poder, pero pueden condicionar, presionar y poner en aprietos.
El primer ministro húngaro, que ejerce la presidencia de turno en la Unión Europea, se reúne después de la cumbre de la OTAN con el magnate en el club Mar-a-Lago.
El primer ministro de Hungría, asumió la presidencia rotatoria de la UE en julio. El gobierno chino asegura que tratarán "cuestiones de preocupación mutua".
El lunes anunciaron que seguirían en el grupo que ahora abandonan. Ahora justifican que buscan "materializar el encargo de los votantes de crear un gran grupo que se erija como alternativa a la coalición de populares, socialistas y la extrema izquierda".
Orbán promete ser un mediador "honesto", con voluntad de "cooperación sincera", pero sus zancadillas a Ucrania y su cercanía a Rusia, más las violaciones repetidas al Estado de derecho, complican el mandato, que hasta estuvo a punto de perder.
Pierde clientela por el centro, que huye despavorido de las nuevas inclinaciones ultraderechistas, y pierde por la extrema derecha ya que los ultras prefieren el producto genuino al sucedáneo sobrevenido.
Los líderes occidentales están "a un paso" de enviar tropas a Ucrania, denuncia Orbán en su arranque de campaña para las elecciones europeas. "Están jugando con fuego", dicen en un mensaje anti Bruselas.