El húngaro Orbán carga sobre las importaciones del grano y pone condiciones a su apoyo a Kiev: que "garantice los derechos" de la minoría magiar. Y se enfada con la UE: "Nos engañó".
El Europarlamento vota masivamente una resolución en la que expresa sus dudas de que Orban deba llevar el semestre, por sus violaciones del estado de derecho.
Los de Orban justifican la medida por la saturación de las cárceles húngaras, aunque no lo aplica a los nacionales. En el país vecino protegen ya las fronteras por si cruzan a su territorio, ya que sólo tienen 72 horas para irse.
El gobierno de Orban impuso un tope al precio de algunos productos básicos, medida que Vox tildó de "trasnochada" cuando la propusieron Podemos y Yolanda Díaz en España
El húngaro Orbán usa el Qatargate para desacreditar a Bruselas, mientras que el papa Francisco se "escandaliza" y llama a no tolerar "nunca" la corrupción pública.
Echa la culpa de la tensión a Biden, que ha ido "demasiado lejos" criticando a Putin, del que el ultraderechista sigue siendo amigo pese a la invasión.
Bruselas quiere congelarle 7.500 millones de ayudas por vulnerar el Estado de derecho y Budapest plantea medidas para evitar el tijeretazo. Tibias, para lo que está en juego.
"Ese discurso le habría gustado hasta a Goebbels", lamenta Zsuzsa Hegedus, hasta ahora amiga de Orbán, que denuncia que se ha cruzado "la línea de lo admisible".
En las últimas horas, medios locales publicaron que Hungría bloquearía la medida hasta que Kirill fuera borrado de la lista de sancionados. Avisó que diría no porque "afectaría la libertad de religión de las comunidades húngaras, sagrado e inviolable".
Francisco denuncia que las contiendas se libran "para probar las armas" y pone de ejemplo la Guerra Civil española, antesala de la Segunda Guerra Mundial.
También se niega a expulsar diplomáticos por la matanza conocida en Bucha, como ha confirmado Orbán tras hablar este miércoles con su socio personal Putin.