Artemis II inicia la maniobra clave para volver a la Tierra: el momento más delicado del viaje
La cápsula Orión corrige su trayectoria tras abandonar la órbita lunar y pone rumbo definitivo al amerizaje previsto en el Pacífico.

Después de hacer historia en la Luna, comienza otra fase igual de crítica: el regreso.
La tripulación de Artemis II ha iniciado con éxito la maniobra de corrección de trayectoria de retorno, conocida como RTCB, un paso fundamental para garantizar que la cápsula Orión pueda volver a la Tierra de forma segura. La operación se ejecutó este martes a las 8:03 de la mañana (hora del este de EE.UU.), cuando los astronautas encendieron los motores de la nave para ajustar su rumbo.
Según el control de misión, todo salió según lo previsto. La primera de las tres correcciones programadas se completó con éxito, marcando el inicio de la fase final del viaje.
Un ajuste clave para sobrevivir al regreso
Aunque pueda parecer una maniobra técnica más, la RTCB es uno de los momentos más delicados de toda la misión. Este ajuste de propulsión permite que la cápsula entre en la atmósfera terrestre con el ángulo exacto.
Demasiado inclinado, y la nave podría desintegrarse por el calor. Demasiado plano, y rebotaría en la atmósfera sin poder regresar. Por eso, cada corrección es milimétrica.
Adiós definitivo a la Luna
La maniobra llega justo después de que Orión abandonara la esfera de influencia de la Luna en el séptimo día de misión. Tras orbitar el satélite y completar su histórico sobrevuelo, los cuatro astronautas ya están oficialmente de camino a casa.
Atrás queda una misión que ha marcado el regreso de los humanos a la órbita lunar más de medio siglo después del programa Apolo.
Y ahora, todo el foco está en el regreso.
Cuenta atrás para el amerizaje
Si todo sigue según lo previsto, la cápsula amerizará este viernes en el océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, en California. La NASA ha confirmado que las condiciones meteorológicas son favorables, un factor clave en esta última fase.
El rescate también está preparado. El buque de la marina estadounidense USS John Murtha será el encargado de recoger a la tripulación tras el amerizaje.
Será el último paso de una misión que ha durado diez días.
Preparando la vuelta
Durante estos días finales, los astronautas se centrarán en preparar la nave, el equipo y sus propios trajes para la reentrada. Cada detalle cuenta en un proceso que combina precisión técnica y resistencia física.
Porque, aunque el viaje de ida ha sido histórico, el de vuelta es igual de exigente.
Más allá del regreso, la NASA ya piensa en lo que viene. Los datos recogidos durante la misión -incluida la observación directa de la cara oculta de la Luna- serán clave para los próximos pasos del programa Artemis.
El objetivo no es solo volver a la Luna. Es quedarse. Y, después, ir más lejos. Marte ya está en el horizonte.
