'No es otra noticia sobre Ormuz': las renovables baten al carbón por primera vez en la historia
Sí, en el mundo ya se ha generado más electricidad mediante energías limpias que por quema de combustibles fósiles. Para hacerse una idea, el volumen total de la generación de solar global ya permitiría satisfacer toda la demanda eléctrica en la Unión Europea.
Mientras la economía se tambalea a a escala mundial a cada anuncio de enésimo ultimátum o de posible vuelta a las negociaciones para acordar una salida a la guerra lanzada por EEUU e Israel contra Irán, todos los ojos siguen puestos en si habrá una vuelta a la normalidad en el estrecho de Ormuz, donde las autoridades iraníes concentran su respuesta en forma de represalia económica por la campaña militar lanzada contra el país. Pero esta no es otra noticia más sobre el futuro y la importancia geoestratégica del paso marítimo que acumula el flujo del 20% del petróleo y gas natural de todo el mundo.
Este martes, puede afirmarse que la humanidad —con distinto grado de participación, obviamente— ya ha batido un récord o hecho historia en uno de sus mayores deberes colectivos de cara al futuro, la transición energética hacia fuentes de generación renovable y más limpias. Según recoge el informe anual Global Electricity Review, del centro de estudios británico Ember, este ha sido el primer año desde 2020 —ejercicio marcado por los confinamientos de la pandemia— sin que se haya registrado un aumento en la generación de electricidad fruto de la quema de combustibles fósiles. También ha sido el quinto año sin que se registre un aumento a lo largo de este siglo.
Es decir, por primera vez en la historia, el incremento registrado en la suma de fuentes de energías renovables —solar, eólica, hidroeléctrica; fundamentalmente—, a escala mundial, ha impedido que el mundo continúe aumentando su dependencia de los combustibles fósiles. Es una de las conclusiones que se extraen del trabajo a cargo del prestigioso grupo de analistas de Reino Unido y que, si se bucea en sus datos, arroja más factores clave.
"Por primera vez en la historia moderna, la generación solar, eólica, hidroeléctrica y de otras fuentes renovables representó más de un tercio de la electricidad global", subraya el informe de Ember, para poner el foco en la otra cara de la moneda: "Por el contrario, la participación de la electricidad generada con carbón cayó por debajo de un tercio por primera vez". Cabe destacar el papel protagonistas de la solar, teniendo en cuenta que el "aumento de esa energía fue 18 veces mayor que la del gas, el único combustible fósil que aumentó en 2025". Para hacerse una idea, el volumen total de la generación de solar global ya permitiría satisfacer toda la demanda eléctrica en la Unión Europea.
¿Por qué ahora, ¿qué ha cambiado?, ¿quiénes han hecho los deberes?
Si bien la producción energética mediante renovables es una materia capital en España, uno de los países más avanzados en esta materia, la realidad es que ha habido cambios fundamentales en dos países que explican cómo la generación eléctrica con energías limpias ha podido sorpassar al histórico uso del carbón. Un combustible fósil que además es de los principales culpables de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
Dos gigantes industriales —y de los mayores contaminadores a nivel internacional— han demostrado que la inversión, sobre todo, en instalaciones fotovoltaicas, tiene recompensa. Se trata de China y de India, donde la dependencia de la quema del carbón ha sufrido importantes caídas acumuladas desde 2025. "En ambos países, las adiciones récord de electricidad limpia superaron el aumento de la demanda", reza el informe.
Concretamente, en China, cayó en 56 TWh (-0,9%), batiendo el primer descenso desde 2015; mientras que en India, "un aumento récord tanto en la generación solar como en la eólica, junto con una fuerte producción hidroeléctrica y un aumento de la demanda inferior a la media, condujo a una disminución de la generación fósil de 52 TWh (-3,3%)" Esta dinámica se alcanzó después de "cuatro años de fuertes aumentos en la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles a raíz de la recuperación económica tras la pandemia" del coronavirus.
En el primero de los casos, cabe destacar que la apuesta china por la renovable se traduce en montañas enteras repletas de paneles, pero también desiertos en los que se ha aprovechado para compaginar los proyectos con iniciativas de carácter medioambiental, para reverdecerlos y plantar cara a la desertificación. Pero China también es el líder mundial en energía solar, con una instalación que supera una producción eléctrica de 300 gigavatios (GW), además de ser el principal exportador de la tecnología, es decir, las placas fotovoltaicas —cuenta con las mayores reservas de tierras raras del mundo—. Por su parte, India ocupa el tercer puesto a escala mundial en cuanto a generación eléctrica por energía solar.
Los otros deberes pendientes del mundo: modernizar las redes eléctricas
Con todo, en el informe de Ember también se deja claro que las noticias son positivas, pero abren nuevos retos que deben ser tenidos en cuenta con premura. "La electricidad limpia está redefiniendo rápidamente los cimientos de la seguridad energética en un mundo volátil", ha indicado Aditya Lolla, director general del citado organismo.
"Ya está ayudando a los países a reducir su dependencia de las importaciones y los costos de los combustibles fósiles, a la vez que satisface la creciente demanda de electricidad", ha añadido Lolla, para centrarse en esa siguiente y necesaria tarea: "El siguiente paso es modernizar las redes y los marcos regulatorios para que los sistemas eléctricos estén preparados para esta nueva realidad".