Candela Preti, dermatóloga, sobre las quemaduras del sol: "Con la piel húmeda, ponte una crema humectante que tenga aloe vera o soja"
Ha compartido una serie de recomendaciones para favorecer la recuperación cutánea.

Con la llegada del verano y el aumento de las horas de exposición al aire libre, las quemaduras solares vuelven a convertirse en uno de los problemas dermatológicos más frecuentes, especialmente en personas con piel clara, aunque nadie está exento de sufrir una.
Aunque los especialistas insisten en la importancia de la prevención, la realidad es que muchas personas terminan sufriendo enrojecimiento, dolor e incluso ampollas tras pasar demasiado tiempo bajo el sol.
La dermatóloga Candela Petri, especializada en medicina estética, longevidad y salud de la piel, ha compartido en su perfil de TikTok @candelapreti.dermatologa una serie de recomendaciones para favorecer la recuperación cutánea después de una quemadura solar.

Calmar el daño solar
Según explica la especialista, el objetivo inicial debe ser reducir la sensación de ardor y la inflamación provocada por la radiación ultravioleta. Para ello recomienda darse una ducha o un baño con agua fría, una medida que ayuda a disminuir la temperatura de la piel y aliviar las molestias de forma inmediata. Una vez hayas terminado el baño, es importante aprovechar la humedad que permanece en la superficie de la piel para aplicar una crema hidratante adecuada.
“Con la piel húmeda, ponte una crema humectante que tenga aloe vera o soja. Esto va a ayudar a sellar el agua del baño y aliviar el disconfort (las molestias) de la piel”, explica la dermatóloga. La hidratación externa resulta fundamental porque la exposición solar excesiva altera la barrera protectora de la piel y favorece la pérdida de agua.
Beber más agua y controlar el dolor
Además del cuidado tópico, la especialista recuerda la importancia de aumentar la ingesta de líquidos. Las quemaduras solares pueden favorecer la deshidratación y provocar síntomas como dolor de cabeza, cansancio o malestar general. Por ello recomienda beber más agua de lo habitual durante los días posteriores a la exposición solar.

En caso de dolor o inflamación, también señala que algunos medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno o la aspirina, pueden ayudar a reducir las molestias, siempre siguiendo las recomendaciones médicas correspondientes.
Nunca explotar una ampolla
Uno de los errores más frecuentes es manipular las ampollas que aparecen tras una quemadura intensa. Petri advierte de que su presencia indica una quemadura de segundo grado y que romperlas puede dificultar la recuperación y aumentar el riesgo de infección. "Si tienes una ampolla, nunca te la explotes", subraya.
La prevención es la mejor protección
Sin duda, la mejor estrategia sigue siendo evitar las quemaduras. Para ello recomienda utilizar protector solar de forma adecuada, limitar la exposición prolongada al sol y elegir horarios con menor intensidad de radiación ultravioleta.

Aunque existen medidas para aliviar los síntomas, las quemaduras solares no son un problema menor y pueden llegar a ser muy graves. La exposición repetida al sol sin protección acelera el envejecimiento cutáneo y aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel a largo plazo.
