El despertar de la izquierda, Rufián y Delgado comienzan el camino: que nadie se pise, antifascismo y ganar
Emilio Delgado y Gabriel Rufián, arropados por otros dirigentes de la izquierda, han prendido la mecha de una súplica de la ciudadanía progresista debido al avance desatado de la extrema derecha. Ante un futuro incierto, la idea es firme: "Si vamos por separado, estaremos jodidos".

"Necesitamos que se pongan de acuerdo", es una de las frases más repetidas en los alrededores del teatro Galileo Galilei; un modesto teatro de apenas 500 localidades donde ha tenido lugar el encuentro entre Gabriel Rufián y Emilio Delgado, moderado por Sarah Santaolalla. El nombre de la sala es una clara metáfora de lo sucedido en la izquierda después de los últimos comicios autonómicos —Extremadura y Aragón— que han puesto encima de la mesa el auge desmedido de la extrema derecha y la debilidad del espacio progresista para ofrecer una alternativa. La manzana ha caído y, con ella, surge la necesidad de hacer algo.
El acto de este miércoles es un despertar al puro estilo de George Lucas, la primera piedra en un camino del que no se vislumbra un destino, pero sí que plantea una urgencia. Las figuras de Esquerra Republicana y Más Madrid han expuesto la necesidad de la famosa 'unidad de la izquierda', pero en forma remix. "Cada uno en su casa y antifascismo", ha adelantado Rufián, algo que también se sentía en la calle. "Podemos perder en muy poco tiempo muchos de los avances que hemos conseguido tras tantos años de esfuerzo", ha explicado a El HuffPost una de las asistentes al acto que acudía junto a su grupo de amigas.
Centenares de personas se han congregado en los alrededores del teatro. Muchos de ellos ni siquiera tenían entrada. "¿Tú crees que habrá hueco para todos?", se planteaba una pareja en una cola que había habilitado el recinto para aquellos que no gozaran de la papeleta de pase. La expectación se encontraba por las nubes en los instantes previos al comienzo del coloquio entre los líderes de la izquierda de Madrid y Cataluña, en el que tanto las butacas como los pasillos han quedado repleto de gente preparada para escuchar.
"Escucho a Rufián y me recuerda a Rafael Alberti. A eso que tanto recomiendo a los jóvenes que busquen, ahora que parece que muchos dicen que 'con Franco se vivía mejor'", decía un jubilado a la entrada junto a dos migrantes. "La izquierda es la única que se ha preocupado por nosotros, por defender los derechos humanos en este país", explican ellos mismos. Todos y cada uno de los asistentes requerían de una explicación, un leve alivio ante el terror que supone la llegada de PP y Vox al Consejo de Ministros.
Con más presencia mediática y política que de público, el aforo se ha completado en tiempo récord, al igual que las entradas, que volaron en cuatro minutos. Los aplausos abrazaban a los tres protagonistas de la tarde: Delgado, Rufián y Santaolalla. Esta última ha recibido una ovación generalizada después del insulto machista en un programa en prime time.
"Necesitamos un gran debate que se enfrente a los que vienen a inducir terror y que incluya a mucha más gente de los que somos ahora", ha comenzado Emilio Delgado. "¿Estoy aquí para leer argumentario y que me vaya muy bien o para poner una oreja en la calle y pensar?. Yo tengo miedo, lo que viene es salvaje. Imitadores baratos de Milei y Trump. Creo que compartimos esta responsabilidad. No sólo quiero ilusionar, quiero ganar, provincia a provincia, escaño a escaño, a Vox", ha introducido Gabriel Rufián.
La región como preferencia electoral
"Qué sentido tiene que 14 izquierdas representando lo mismo se presenten en el mismo sitio, ya sé que es antiaparato, pero creo que ciencia, método y orden o nos fusilarán políticamente por separado", ha expresado Rufián señalando una de las bases del proyecto político que parece haber nacido en la Galileo Galilei: la región como pilar fundamental. "Debemos de dejar de pisarnos", ha enfatizado el portavoz de ERC asegurando que "a EH Bildu le va a ir de puta madre".
"Un acto de generosidad inédito en la historia de la democracia", ha calificado Rufián sobre el método que tendrá que emplear la izquierda para presentarse en cada uno de los territorios. Por ejemplo: en Valencia Compromís, en Euskadi EH Bildu, en Cataluña ERC... En otras palabras, una sola candidatura de la izquierda en cada uno de los territorios donde se presente la formación que más peso tenga. Uno de los planteamientos más plurinacionales o federalistas que, paradójicamente, viene de un independentista. En caso de no lograrlo, aseguran ambos, la izquierda estará "jodida" y, con ella, el inevitable suceso de que "Abascal sea vicepresidente del Gobierno".
El elefante en la habitación
Ante esta situación, el elefante en la habitación no se ha nombrado a lo largo de la conferencia entre ambos dirigentes políticos: qué pasará con la izquierda de ámbito nacional, con partidos como Izquierda Unida, Sumar o Podemos, donde este último ha sido el único ausente en el acto y del que se ha referido Rufián. "Yo les quiero en todo esto y quien crea que sobran se equivoca", ha dicho Rufián sobre Podemos y sus líderes, Ione Belarra e Irene Montero, —con algún chascarrillo entre el público—.
"Es peligroso el tiempo que viene, lo que hemos ganado puede desaparecer y Rufián te dice las cosas claras, al igual que Emilio. Necesitamos eso: lenguaje claro para convencer a los que no están convencidos, pero sobre todo frenar a la derecha que está pegando tiros en Estados Unidos y poniendo la jornada de 12 horas en Argentina", ha comentado a El HuffPost otro de los asistentes a la Galileo Galilei que ha aplaudido con ímpetu cada uno de los argumentarios expuestos en la sala.
"Las banderas que se perdieron"
"Tenemos serios problemas de vivienda, de no poder pagar la compra en el supermercado, de que cada vez nos tengamos que ir más lejos de nuestros barrios para poder vivir", reseñaba otro de los asistentes al acto en esta 'gira' donde, parece, se expondrán los problemas de cada territorio.
Las "banderas que se perdieron", como ha destacado Emilio Delgado, ha sido otro de los puntos clave de la comparecencia. La de la "libertad, seguridad o migración" que, a su juicio, llevan tiempo en el tejado de la izquierda. Se ha hecho referencia tanto a la migración, como a la seguridad, a los chavales de 18 a 24 años y las condiciones materiales donde, también, han hecho autocrítica. Próxima estación: Euskadi, con Oskar Matute, de EH Bildu.
No ha sido una exposición concreta, tampoco ha habido una guía de cómo llevar a cabo este proyecto, lo claro es que cada provincia ganará peso si logra salir adelante. Todas las formaciones estarán invitadas, pero el "sacrificio" en palabras de Rufián que se deberá llevar a cabo será enorme.
