El PP se prepara ya para el día después

El PP se prepara ya para el día después 

A Feijóo le siguen faltando cuatro escaños. Todo el PP augura su derrota en la investidura y prepara ya su papel de oposición. 

Cuca Gamarra y Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso.Europa Press via Getty Images

Alberto Núñez Feijóo llega a la investidura con su partido detrás de él y exhibiendo músculo político, tras reunir a decenas de miles de simpatizantes en Madrid. Pero le siguen faltando cuatro escaños para alcanzar la cifra mágica que le abriría las puertas de la Moncloa. Lo intentó sin cesar con el PNV e incluso sondeó al partido de Carles Puigdemont, pero el contador nunca se ha movido desde la aciaga noche electoral. Por ello, el PP da por descontado su fracaso parlamentario en la votación del miércoles a pesar de apelar “a la conciencia” de diputados de otros partidos.

El líder gallego tiene atados 172 apoyos, incluyendo los 33 de Vox, a quienes se dirigió expresamente en el acto del domingo para darle las gracias. Necesita 176 síes de la Cámara Baja. Y esta incontestable realidad numérica ha provocado una honda frustración en las estructuras populares desde las elecciones, que creían que les aportaría un resultado más que suficiente para gobernar. Tanto como para tener prácticamente elegidos a ministros, secretarios de Estado e incluso delegados del Gobierno, según algunas fuentes del partido.

Desde ese 23 de julio hasta este martes 26, el PP ha vivido en un estado de frustración, giros de estrategia y malestar de unos y otros. Aunque nadie con poder ha discutido el liderazgo de Feijóo. “Su futuro depende de él”, según un barón territorial. Y el presidente del PP ha dicho que se queda en la oposición, atisbando un posible terremoto político y que la legislatura dure poco. Esto es, que pronto haya nuevas elecciones generales en España.

Desde ese 23 de julio hasta este martes 26, el PP ha vivido en un estado de frustración, giros de estrategia y malestar de unos y otros

Formalmente, aún no se conoce nada de la ley de amnistía que, en teoría, está encima de la mesa negociadora de Moncloa y los independentistas catalanes. Pero en el PP están convencidos de que “está hecha”, como también lo cree su base electoral. La plaza de Felipe II se quedó pequeña ante el aluvión de simpatizantes que clamaron contra el presidente en funciones. “Fue un chute de energía”, resumían casi al unísono los líderes regionales. “Mañana tocará volver a la realidad”, añadía, no sin pesadumbre, uno de ellos.

Feijóo presenta este martes su proyecto de gobierno a los españoles consciente de que está abocado al fracaso. El próximo presidente del Gobierno será Sánchez y, como avanzó El HuffPost, Moncloa pretende que el proceso sea rápido a fin de que todo quede resuelto en el mes de octubre. En este sentido, un sector del del PP reclama que, además de ser firme con la amnistía, su líder abra el abanico y no se olvide de los denominados problemas reales de los españoles.

“Tenemos que recuperar la bandera de la economía”, se reafirma un destacado dirigente del PP. En este sentido, un miembro del Gobierno de Mariano Rajoy rememora que fue sujetando esa bandera como se alcanzó la Moncloa. “Vamos a perder la votación, pero la clave es que los españoles nos vean como alternativa de Gobierno. Como una opción sensata y preparada. Y para ello tenemos que ofrecer algo más que nuestro no rotundo a la amnistía, que por supuesto también es necesario”, según el citado cargo popular.

Es revelador el sentimiento con el que un presidente acudía a la cita del domingo, y del que ya dio cuenta este periódico: “Yo creo que Sánchez lo tiene todo cerrado, y tranquilamente. De hecho, dudo que le acabe pasando factura. Buscarán otro nombre, un relato…”. Preguntado si mantenía su tesis tras el acto, añadió: “Hay mucha gente indignada, nuestra obligación es denunciar esta barbaridad, pero no podemos quedarnos solo en eso”.

"La clave es que los españoles nos vean como alternativa de Gobierno. Una opción sensata y preparada. Para ello tenemos que ofrecer algo más que nuestro no rotundo a la amnistía", dice un miembro del PP

En la Cámara Baja, Feijóo estará de nuevo arropado por los suyos. Obviamente por los diputados, pero también por senadores y barones territoriales. “Esto también va a de percepciones. Aunque fracasemos, la imagen tiene que ser de un líder apoyado y que genera ilusión”, según las fuentes consultadas. “Aunque me cueste la presidencia del gobierno, defenderé que España es un conjunto de ciudadanos libres e iguales”, proclamó el gallego en Madrid, asumiendo su derrota y situándose en la oposición, como por cierto le reclamaban muchos en el PP. “Vivíamos en una ensoñación planteando que podíamos sacar la investidura adelante”.

Al PP se le han hecho muy largas las semanas previas a la investidura -fechada el 26 y 27 para evitar que una repetición electoral coincidiera con la Navidad- y Sánchez lo ha aprovechado para negociar discretamente con sus potenciales discretos. La convicción con la que el presidente en funciones da por segura su victoria parlamentaria es total. “Lo siento, habrá gobierno socialista”, afirmó en Barcelona mientras los populares se concentraban en Madrid.

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Corresponsal político de El HuffPost.