El partido de Peter Magyar, Tisza, gana por mayoría las elecciones al actual presidente Viktor Orbán tras 16 años gobernando Hungría
Con algo más del 90% escrutado, el político conservador ha obtenido dos de cada tres votos de los húngaros.
Noche histórica en Hungría. Con más del 90% escrutado, el partido de Peter Magyar, Tisza, ha barrido en las elecciones con un 53.72% de votos frente al actual presidente Viktor Orbán y su formación Fidesz, que solo consigue el 37.67%, según datos publicados a las 22:50 horas de la noche de este domingo por la Oficina Nacional de Elecciones, lo que le hace alcanzar los 138 escaños frente a los 54 de su oponente, logrando muy holgada la mayoría absoluta. El posible cambio de ciclo político tras años de dominio del actual primer ministro ya es una realidad.
Las últimas encuestas electorales parecen haber "clavado" los resultados. Tisza podría alcanzar hasta 135 escaños, frente a los 63 del partido Fidesz de Orbán, en un parlamento compuesto por 199 diputados, pero falta llegar a casi el 100% escrutado para ver cuánto exactamente se han acercado las encuestas al resultado final.
Orbán parece que continuará, en este caso al frente de la oposición: "Para nosotros el resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos otorgado la responsabilidad de gobernar", remarcó.
Un sistema electoral clave para entender el resultado
Hungría cuenta con unos 8,1 millones de votantes y utiliza un sistema mixto conocido como voto paralelo. De los 199 escaños:
- 106 se eligen por circunscripciones uninominales (mayoría directa).
- 93 se reparten por listas proporcionales con el método D’Hondt.
- Existe una barrera electoral del 5%.
Este sistema favorece mayorías amplias cuando un partido domina en ambas vías, como ha ocurrido con Tisza.
Magyar se veía ganador: "Será una victoria para la democracia"
En su comparecencia tras el fin de las votaciones, Magyar, como corresponde, usaba la prudencia, indicando que faltaban aún horas para dar por sentada la victoria, pero todos sus gestos y declaraciones previas rezumaban seguridad en quitar del poder a Orbán, que lo ostenta desde 2010.
Tras el cierre de los colegios Magyar expresaba un mensaje lleno de optimismo: "Basándonos en nuestros datos recientes, somos optimistas. La mayoría de los húngaros ha sentido que estas elecciones son decisivas", afirmó.
Minutos después, fue más allá: "Será una victoria para la democracia". Sus palabras reflejan la expectativa generada por unos sondeos que le situabn en torno al 55% de los votos.
Fidesz denuncia fraude en plena noche electoral
En paralelo, el entorno de Viktor Orbán ha reaccionado con dureza. En una comparecencia sin preguntas, el equipo de Fidesz había denunciado supuestas irregularidades durante la jornada electoral, sin que se hubiera comenzado el recuento de los votos, con lo que podrían seguir en esa línea. .
Tras los incontestables resultados y las últimas declaraciones, parece que el todavía mandatario húngaro no solo acepta el resultado, sino que es consciente de lo abultado de la derrota
Las elecciones de este 2026 pueden marcar un antes y un después. Tras años de hegemonía de Orbán, el ascenso de Magyar representa una alternativa que ha logrado movilizar a una parte importante del electorado, con una participación por encima del 75%, lo que denotaba lo vital de estos comicios para los húngaros.
Pero para los que piensan que Magyar es un cambio radical en lo ideológico, hay que recordar que ya trabajó para Orbán, su partido es de centro-derecha pero él se ha declarado en muchos campos abiertamente conservador. De hecho, su partido formará parte del Partido Popular Europeo. No renuncia a una política migratoria dura y su discurso no abandona el nacionalismo inherente a un país muy identitario tras décadas de siglos de sufrimiento, desde el Imperio Austro-Húngaro, hasta la ocupación nazi o rusa.