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Julio y el infierno de la violencia machista: "Es una época especialmente complicada por la falta de la red de apoyo"

Julio y el infierno de la violencia machista: "Es una época especialmente complicada por la falta de la red de apoyo"

Sí, otra vez. Más allá de celebraciones deportivas y desconexiones festivas, la violencia machista sigue sembrando el terror en los meses del verano en los que se intensifica por diferentes factores, entre ellos el cambio drástico de rutina. 

Imagen de archivo de violencia machista.
Imagen de archivo de violencia machista.Getty Images/fStop

Mientras millones de españoles disfrutan de las vacaciones, para muchas mujeres el verano puede convertirse en una etapa de especial vulnerabilidad. El aumento de la convivencia con el agresor, la alteración de las rutinas y la desaparición temporal de buena parte de la red de apoyo convierten estos meses en un periodo de riesgo añadido para quienes ya sufren violencia machista. Así lo explica Bárbara Zorrilla, psicóloga especializada en violencia de género, quien advierte de que "en relaciones violentas aumenta la frecuencia, aumenta la intensidad y, por ende, aumenta el riesgo al que están expuestas las víctimas".

El verano vuelve a protagonizar los peores datos de violencia machista en España una vez más. Tal y como explicamos en El HuffPost hace un año, la época estival por referencia de toda la sociedad supone un incremento de la violencia contra la mujer. "Estamos ante una tragedia insoportable que nos golpea como sociedad y que no podemos normalizar ni aceptar. Nunca. Más unidad, firmeza y compromiso de toda la sociedad. Porque erradicar la violencia machista es una responsabilidad colectiva", expresaba en redes sociales el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante las nuevas víctimas que se han ido anunciando por el Ministerio de Igualdad a lo largo del mes de las últimas semanas. 

Los datos siguen siendo dramáticos y reflejan una realidad que se deja la vida de decenas de mujeres al año. Julio es un mes marcado en negro para la violencia de género desde que hay registros. El día dos de ese mes se produjo el primer asesinato: no sólo le fue arrebatada la vida a una mujer, también a una de sus hijas. A los cinco días volvió a pasar, el día 17 también y el ministerio de Ana Redondo comunicó dos días después tres más. El 31 fueron asesinadas dos más. Es decir, ocho en lo que llevamos de mes. Un goteo inasumible para cualquier sociedad que refleja la herida más profunda y constante de un país. Desde 2003 que se empezaron a contabilizar los feminicidios en España, 1.372 mujeres han sido asesinadas.

Bárbara Zorrilla insiste en desmontar una idea errónea. "Si no existe violencia, no porque sea verano va a surgir violencia machista", señala. El problema, explica, es que durante las vacaciones cambian las circunstancias en parejas donde el maltrato ya está presente y que se intensifican porque las condiciones vitales de la mayor parte de la sociedad cambian. "Pasan más tiempo juntos, hablamos de relaciones que están marcadas ya por el control, por una dinámica de cesión y sumisión y, al final, la convivencia es más intensiva, incrementa los conflictos, incrementa las tensiones y las oportunidades para ejercer violencia".

"La convivencia es más intensiva, incrementa los conflictos, incrementa las tensiones y las oportunidades para ejercer violencia"
Bárbara Zorrilla, psicóloga especializada en violencia machista

Uno de los factores que más preocupa a Zorrilla es la pérdida de los apoyos cotidianos que durante el resto del año ayudan a detectar situaciones de riesgo y que generan breves 'salvavidas' mientras pasa el curso. "Se alteran todas las rutinas", explica. Las conversaciones con otras madres a la salida del colegio, el contacto con compañeros de trabajo o la cercanía de familiares desaparecen durante semanas. "Muchas veces son precisamente ellos quienes detectan las primeras señales de violencia", recuerda recalcando que una mayor convivencia o mayor tiempo aislada del entorno puede intensificar la violencia y el riesgo a sufrirla. De echo, siete de las nueve víctimas mortales entre junio y julio convivían con su agresor, según se ha puesto de manifiesto en el Comité de Crisis que el Ministerio de Igualdad. Pese a que siete de las mujeres asesinadas seguían conviviendo con su agresor, en 4 de los casos estaban en fase de ruptura.

Por ello, considera imprescindible que la sociedad aprenda a identificar los indicios tempranos del maltrato. "Estamos perdiendo oportunidades de salvar vidas", lamenta. A su juicio, el entorno continúa siendo una pieza fundamental y clave en la detección de casos, además en la protección de las víctimas, especialmente durante el verano, cuando el aislamiento puede ser aún mayor.

La psicóloga recuerda además que algunos de los momentos más peligrosos para una mujer se producen cuando intenta recuperar su libertad. "Cuando la mujer intenta salir de esa relación" o iniciar una nueva etapa vital, el agresor percibe que pierde el control. "Sea esta pérdida de control real o imaginada, el riesgo se multiplica; es donde se producen las agresiones más brutales y los asesinatos". Para la mayoría de los maltratadores y agresores, la mujer no es un ser humano libre e independiente, sino un objeto de su propiedad como otro cualquiera. Cuando ese control comienza a desestabilizarse, las reacciones violentas suelen incrementar de la misma forma. 

A esta realidad se suman los grandes eventos festivos y deportivos que suelen concentrarse en la época estival. Tal y como ya explicamos en El HuffPost, las llamadas al 016 durante el Mundial aumentaron de forma considerable y Zorrilla pidió evitar interpretaciones simplistas. "No es el fútbol el que genera la violencia", afirma. "Eventos deportivos asociados al consumo de alcohol, al ocio y a una expresión emocional descontrolada tienen que ver con esto. No es el alcohol el que causa la violencia, pero sí actúa como detonante", subraya. Y añadió una idea clave: "Ningún agresor, porque sea un año de Mundial o porque haya consumido alcohol, agrede si no es un agresor previamente".

El verano también dificulta la actuación de los profesionales que habitualmente ejercen como observadores privilegiados de estas situaciones. "Los niños y niñas no están yendo al cole, no están yendo a sus rutinas habituales, no están yendo a sus entrenamientos", explica. Esa ausencia de contacto con profesores, orientadores, pediatras o trabajadores sociales reduce las posibilidades de detectar señales de alarma y actuar a tiempo. "La falta de supervisión profesional es otro factor" que contribuye a aumentar el riesgo durante estos meses.

Seguimiento y cómo actuar 

Ante este escenario, Zorrilla reclama un mayor seguimiento institucional de los casos activos. "Es imprescindible que, sabiendo lo que sabemos, se haga un seguimiento muchísimo más controlado y haya más coordinación interprofesional entre los diferentes sectores afectados". Según explica, la lucha contra la violencia machista requiere una visión integral en la que Policía, sanidad, educación y servicios sociales compartan información para proteger mejor a las víctimas y a sus hijos. Generando así una base de datos conjunta en la que la prevención pueda intervenir antes, mejor y de manera más precisa.

"Es imprescindible que se haga un seguimiento muchísimo más controlado y haya más coordinación interprofesional"
Bárbara Zorrilla, psicóloga experta en violencia machista

Para aquellas mujeres que estén sufriendo violencia, la psicóloga recomienda acudir primero a recursos especializados antes de dar el paso de denunciar. "Tienes derecho a un asesoramiento jurídico, social y psicológico que te va a preparar, te va a acompañar y te va a ayudar. Además, te explicará concretamente en qué situación está tu caso y que probabilidades reales hay de que esa denuncia salga adelante", explica. Estos servicios permiten valorar el riesgo, planificar la salida de la relación y diseñar estrategias de protección adaptadas a cada caso.

"Las mujeres denuncian cuando ya no pueden más", asegura Zorrilla. Por eso insiste en que el acompañamiento profesional resulta fundamental durante todo el proceso. "Es muy importante que estés bien asesorada y bien acompañada, sobre todo para tener una perspectiva profesional con los conocimientos en derecho y psicología necesarios", concluye. Porque detrás de cada denuncia hay años de miedo, dependencia y violencia acumulada que no siempre son visibles para quienes observan desde fuera, pero que siempre son una tortura para quienes la viven desde dentro.

Si eres víctima

El 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; también se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600000016, y los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

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Redactor de Política en El HuffPost. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en elDiario.es, El Confidencial y Redacción Médica. Además de la actualidad política e informativa, ha cubierto efemérides como la DANA o la erupción del volcán de La Palma, realizado entrevistas a raperos o elaborado reportajes sociales, especialmente sobre migración y vivienda.

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