Conmoción en el Gobierno por el caso del DAO
Sánchez traslada a Marlaska su confianza porque cree que actuó con rapidez y con contundencia una vez conoció la denuncia. Los ministros, hartos de polémicas que se suceden una tras otra.
El Gobierno blinda al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras conocerse la denuncia por agresión sexual contra el DAO de la Policía Nacional, José Ángel González, por parte de una inspectora.
En Moncloa aseguran que el ministro no tiene que dimitir. El presidente Pedro Sánchez, de hecho, le ha traslado su confianza porque cree que actuó con rapidez y con contundencia contra quien ha sido su hombre de máxima confianza en la Policía Nacional.
Marlaska lleva en el Gobierno desde el inicio de la era Sánchez, y algunos le llaman el ministro corcho, porque siempre resiste a las crisis que se van sucediendo.
El titular de la cartera de Interior ha dicho que se enteró el martes de la querella, prácticamente cuando saltó a la esfera pública. Y el propio ministro (al igual que otros miembros del Gobierno) amenazan -en especial al PP- con acudir a los tribunales si le acusan de encubrir el caso fuera de la inmunidad que otorga el Parlamento.
Pero más allá de las consignas, la realidad es también que el hastío o la frustración se instala en el Ejecutivo, con unos ministros hartos de polémicas que se suceden una tras otra, y que les impiden marcar el rumbo y la agenda política. “En la semana del SMI”, se lamentaban en Sumar, que pide que se investigue la denuncia por violación "caiga quien caiga".
Y en eso se está. En saber si alguien más lo sabía, por ejemplo en la cúpula policial. Los ánimos están muy caldeados, hay mucha tensión, reconocen las fuentes consultadas por El HuffPost. Y a esta hora, nadie se atreve en el Gobierno a descartar nuevas dimisiones. Aunque no la de Marlaska.