Un eminente profesor de Yale apunta a por qué Israel quiere que Marruecos controle Ceuta
Kenneth Roth, una referencia mundial en la defensa de los derechos humanos, traza similitudes entre la guerra de Irán y la más que ojeriza de Tel Aviv con España.

Kenneth Roth es una de las voces más reconocidas del mundo en la defensa de los derechos humanos. Este abogado e historiador estadounidense ejerció como director ejecutivo de la organización Human Rights Watch (HRW) durante casi tres décadas, desde 1993 hasta 2022, donde realizó un trabajo incansable que le valió el calificativo de "padrino de los derechos humanos".
Roth no sólo lideró la transformación de su entidad, que pasó de ser un pequeño grupo de comités a convertirse en una prestigiosa ONG global, con presencia en más de 90 países, sino que, sobre todo, se erigió en una voz crítica contra todas las violaciones y todos los gobiernos e instituciones que las ejercen. Un señor incómodo que incorporó al debate los derechos de las mujeres, los colectivos LGBT, la regulación de armas en conflictos armados y la justicia internacional frente a crímenes de guerra.
Tras dejar la dirección de HRW, Roth continúa investigando tanto en la Universidad de Yale como en la de Princeton, ambas de las más prestigiosas de Estados Unidos. Antes se lo había quedado Harvard -que completa la tripleta de mayor pedigrí en el país-, pero las presiones de grupos porisraelíes, críticos con su postura sobre Palestina, evitaron su contrato. La dirección del campus acabó hasta por pedirle disculpas por lo ocurrido.
Pero este hijo de judíos perseguidos en Alemania ha seguido dando clase, publicando libros sobre geopolítica (el último, Righting Wrongs, Three Decades on the Front Lines Battling Abusive Governments, o Reparando injusticias: Tres décadas en primera línea luchando contra gobiernos abusivos), dictando conferencias y actuando como un analista crítico sobre abusos de poder, política exterior y conflictos internacionales en sus redes sociales. Y es en una de ellas, en X, donde ha reflexionado sobre la crisis vivida en la frontera entre Ceuta y Melilla, que ha costado la vida al menos a 88 personas.
Roth aporta el enlace a una noticia del diario The New York Times en la que se explica qué es Ceuta, cuál es su relación con Rabat y por qué importa lo que pase en la ciudad autónoma, para añadir su propia reflexión sobre el interés que Israel puede tener en ayudar al reino alauí.
"¿Por qué querría Israel que su aliado Marruecos controle Ceuta en lugar de su crítico España? Una razón podría ser que Ceuta es el punto más cercano de África a Europa, situada a horcajadas sobre el estrecho de Gibraltar, lo que significa que España actualmente controla ambos lados del estrecho", indica claramente.
"El Estrecho de Gibraltar mide sólo 8 millas de ancho [casi 13 kilómetros, al cambio], en comparación con el Estrecho de Ormuz, que mide 21 millas [casi 34]. Si Irán puede controlar el estrecho de Ormuz, España podría fácilmente controlar el Estrecho de Gibraltar y potencialmente bloquear el acceso de Israel al Atlántico", expone sobre esta conexión privilegiada que conecta el océano Atlántico con el mar Mediterráneo y separa Europa de África.
Israel mantiene unas excelentes relaciones con Marruecos, no sólo porque en el país africano haya habido históricamente una importante población judía, sino porque recientemente ambos países firmaron los llamados Acuerdos de Abraham (auspiciados por EEUU), un documento de reconocimiento mutuo que ha abierto la puerta a acuerdos comerciales, académicos y hasta energéticos y defensivos. Tel Avivs suministra a Marruecos, sin ir más lejos, drones kamikazes, sistemas de defensa antiaérea avanzados y tecnología de satélites espías operativos las 24 horas. Mohamed VI se lleva, así, el apoyo de la Casa Blanca por llevarse bien con su mayor aliado en Oriente Medio y, a la vez, consolida su fortaleza militar frente a su rival regional, la vecina Argelia.
El apoyo de Rabat a la causa palestina, durante décadas, no ha sido impedimento para que se engrasen estas relaciones. Israel, por su parte, ha reconocido formalmente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, siguiendo los pasos de Washington.
El valor del Estrecho
Igual que por Ormuz, antes de la guerra iniciada por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero, corría el 20% del crudo mundial, por el estrecho de Gibraltar el valor se multiplica en todo, de la economía global, a la geopolítica, de la ecología a la ciencia. Concentra cerca del 10% del tráfico marítimo mundial de contenedores y mercancías, funciona como la ruta principal para el transporte de petróleo e hidrocarburos hacia Europa y une las grandes rutas comerciales entre América, Asia (a través del canal de Suez) y Europa, para empezar.
Pero es que en lo militar, controla el acceso exclusivo al Mediterráneo desde el océano abierto, por lo que representa un punto de seguridad clave para la navegación internacional y la defensa de la OTAN. También delimita la frontera política y de seguridad entre el norte de África y el sur de Europa, como se ha visto en esta crisis humanitaria.
