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Alarma en este vecindario por los avisos falsos colocados en las puertas: "Se pide a los no residentes que abandonen el edificio"

Alarma en este vecindario por los avisos falsos colocados en las puertas: "Se pide a los no residentes que abandonen el edificio"

Una fórmula vieja, pero eficaz.

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Abri iRafa Elías

Durante unas horas, en una calle de la ciuad de Trieste, la convivencia ha pendido de un folio mal impreso. No era una derrama, ni una notificación, ni el clásico recordatorio del administrador. Era algo más inquietante: un aviso que exigía abandonar el edificio a los “no residentes”, avisando de posibles sanciones penales y administrativas si no lo hacían. Todo ello, supuestamente, en nombre del Ministerio del Interior.

La escena se ha repetido este lunes en varias viviendas de Strada dell’Istria, donde han aparecido estos avisos falsos colocados en las puertas. El contenido, deliberadamente intimidatorio, hablaba de “controles en los domicilios” y apelaba a artículos del Código Penal y a decretos ley citados de forma genérica, sin fechas ni referencias claras. Lo justo para meter miedo. Y, de paso, sembrar la alarma en el vecindario.

Los propios vecinos, que no han tardado mucho en oler que aquello no cuadraba, han dado aviso a los Carabinieri. Tras las primeras comprobaciones, las fuerzas de seguridad lo han confirmado sin rodeos: los documentos no proceden de ninguna autoridad estatal ni local y son completamente falsos. Ni ministerio, ni controles, ni nada que se le parezca.

El texto del aviso juega a parecer oficial sin serlo nunca del todo. Usa un lenguaje burocrático y amenazante, menciona normas sin concretarlas y construye una advertencia pensada para generar inseguridad: “Se invita a los no residentes a abandonar inmediatamente la vivienda que ocupan”, viene a decir, acompañando la frase de la clásica coletilla sobre “sanciones penales y administrativas” que nunca se detallan. Una fórmula vieja, pero eficaz.

No es la primera vez que ocurre algo así. Según recuerdan las autoridades, durante la pandemia de la Covid-19 circularon avisos muy similares, también anónimos, también falsos, que apelaban a supuestos controles domiciliarios y restricciones inexistentes. Entonces, como ahora, el objetivo parecía claro: aprovechar un clima social sensible para intimidar y confundir.

Desde las fuerzas del orden han querido dejarlo claro para cortar el ruido de raíz: ningún control domiciliario se anuncia mediante folletos anónimos dejados en las puertas, y cualquier comunicación oficial se realiza siempre a través de canales institucionales reconocibles. La recomendación es tan básica como necesaria: no facilitar datos personales, no hacer caso a este tipo de avisos y avisar de inmediato a las autoridades si vuelven a aparecer.

En Trieste, al menos por hoy, el Ministerio del Interior no llamaba a ninguna puerta. Pero alguien sí ha intentado colarse por la rendija del miedo.