Amber, propietaria de una minicasa: "Organizar una cena en 36 metros cuadrados es como preparar un banquete dentro de un armario vestidor"
La norteamericana se refiere a las dificultades que le ha representado vivir en un espacio tan reducido.

Ante los precios exorbitantes del sector inmobiliario a nivel mundial, las minicasas se han convertido en una alternativa económica para muchas personas que desean comprar una vivienda. Se trata de unas edificaciones de entre 15 y 45 metros cuadrados, las cuales fomentan el estilo de vida minimalista y sostenible. Incluso muchas de ellas se construyen sobre ruedas para facilitar su transporte.
No obstante, no todo es color de rosas para los propietarios de las minicasas; así lo expone un reciente artículo publicado por Business Insider, medio que entrevistó a varias mujeres quienes desde el 2022 adquirieron una casa de este estilo.
La inconformidad va más allá de las limitaciones espaciales
Amber McDaniel es una estadounidense que se mudó a un pequeño pueblo del estado de Wyoming buscando una vida más sencilla, por eso decidió optar por comprar una minicasa. No obstante, la norteamericana manifiesta que las dimensiones de la vivienda han llegado a afectar directamente sus relaciones interpersonales y su vida social.
Celebrar una reunión en su minicasa representa un reto enorme. “Organizar una cena en una casa diminuta es como intentar organizar un banquete en un vestidor. Es posible, pero no resulta cómodo para nadie”, declara.
McDaniel no es la única que ha expresado su inconformismo con relación a este tipo de edificaciones. Tras inspirarse en un documental sobre minimalismo, Elin Schmidt se trasladó desde California a Minnesota a residir en una minicasa de 36 metros cuadrados.
Con el pasar del tiempo, Schmidt se dio cuenta de que el espacio tiene sus limitantes, especialmente si se planea convivir con alguien más bajo el mismo techo. “Quizás algún día me mude a una casa un poco más grande… entre 55 y 75 metros cuadrados sería ideal”, detalla.
Kenyon Waugh, que trabaja con comunidades de casas diminutas en Lyons, Colorado, asegura que vivir en una minicasa no es una tarea simple. “Vivir en espacios reducidos requiere esfuerzo”, apunta.
“Sin embargo, quienes ven todo esto no como una meta final, sino como un proceso, pueden afrontar mejor los desafíos”, concluye.
