Ambra, joven trabajando en las minas de Australia: "Mi abuela siempre me decía que las cosas se hacen bien o no se hacen"
Esta italiana lleva 3 años en el país oceánico y ha pasado por diferentes puestos de trabajo.

Ambra Luparello tiene 26 años y como muchos otros jóvenes de distintos países del mundo un día decidió hacer sus maletas y poner rumbo a miles de kilómetros de distancia para ganarse la vida con un trabajo digno. Esta joven italiana se decantó por Australia hace 3 años y actualmente trabaja en una mina de Newman, en Australia Occidental.
"De pequeña, me decían que era un sueño inalcanzable, que cuando te haces adulta trabajas, tienes que mantenerte y que no tienes ni el tiempo ni el espacio para perseguir lo que realmente deseas", manifiesta, tal y como recoge el diario italiano Il Fatto Quotidiano.
Graduada en ingeniería agrícola, las dificultades económicas por las que pasaba su familia le llevaron a trabajar desde muy joven: "Tuve trabajos sencillos como dependienta, camarera y dependienta", relata.
Un cambio de rumbo
Cumplidos ya los 20, su espíritu aventuro le llevó a explorar opciones fuera de su Italia natal. Australia es el que se perfilaba como favorito dados los buenos salarios y condiciones de trabajo que había escuchado decir a personas que ya estaban viviendo en el país oceánico. Dicho y hecho: el 7 de julio de 2023, sola, se montó en el avión sin plan, sin futuro pero con mucha ilusión: "Me gusta pensar que en ese momento, el miedo a no realizar mis sueños se volvió mayor que el miedo a irme sola", reconoce.
"Siempre he tenido una visión muy clara: o lo haces a lo grande o lo dejas en casa . Mi abuela siempre me decía que las cosas se hacen bien o no se hacen", añade. Durante estos años en Australia ha pasado por diversos puestos: desde camarera a jardinera, pasando por granjas, fábricas y, desde principios de 2025, en la mencionada mina.
El esfuerzo es notable. Hay días que trabaja dos semanas seguidas, siete días a la semana, durante 11 horas al día. Como compensación, disfruta después de una semana libre. Actualmente ejerce de ayudante de cocina y limpiadora de las habitaciones y oficinas de la mina.
Reconoce que, a pesar de todo, el ritmo es menos frenético y la calidad de vida mejor. Tiene más posibilidades de viajar, especialmente a Asia por la proximidad geográfica. Con respecto a la vivienda, es más cara que en Italia, pero se compensa con los elevados salarios que percibe: 30 dólares la hora para contratos eventuales (de guardia) y de 24 dólares la hora para trabajadores a tiempo completo.
"No son cifras medias, sino el mínimo legal", reconoce una joven que ha conseguido hacer de Australia, a más de 13.000 kilómetros de su Rávena natal, su casa: "No creo que, en este momento, Italia ofrezca a los jóvenes las mismas oportunidades laborales que se pueden encontrar en el extranjero, especialmente para aquellos con habilidades o especializaciones", concluye.
