Buscan a un joven que pide lamer zapatos a cambio de dinero: actúa en el transporte público y asegura que es un "reto"
Ha afirmado que lo hace "en nombre de su asociación de estudiantes"

Las formas de ganar dinero se pueden contar por miles. Las hay que entran dentro de la legalidad, mientras que otras se escapan de lo puramente normativo. Entre todas ellas, un porcentaje no atiende a la lógica. Su comprensión solo puede responder a la desesperación por ganar una suma de billetes considerable que permita salir a flote.
En Holanda, el caso del "lamezapatos" ha puesto en alerta a la población de IJsselstein. Todo empezó cuando Rachel, una joven de 17 años, encendió todas las alarmas al contar al periódico AD que había visto a un hombre lamer zapatos de la gente a cambio de dinero. La historia, terrorífica, corrió como la pólvora en las redes sociales. En Facebook, fueron varias las personas que habían visto al susodicho realizar estas prácticas.
El misterioso "lamezapatos"
De acuerdo a los testigos, el hombre, con un marcado acento inglés y "probablemente de entre 20 y 30 años", recoge el mencionado diario AD, se montaba en el tranvía de la ciudad y preguntaba a la gente si era posible que le lamiera los zapatos a cambio de dinero. El autor de los hechos justificaba la acción diciendo que la hacía "en nombre de su asociación de estudiantes".
Topanga, de Nieuwegein, comentó al periódico que a ella y a su hermana se lo propuso el pasado 16 de enero. "Al principio nos reímos, pero después nos pareció bastante extraño", afirmaron para después añadir que el hombre les dijo que se trataba de un "reto".
Los hechos tuvieron tal repercusión que hasta políticos nacionales reaccionaron. La representante del Partido Laborista (PvdA), Verde-Izquierda y el Partido Popular para la Libertad y la Democracia (VVD), Leila Assalmi, afirmó que este comportamiento era "perturbador y transgresor".
¿Qué dice la ley sobre esta práctica?
Ante ello, una de las dudas que asalta es hasta qué punto es legal cometer estos actos tan inusuales y si se califican como acoso o agresión sexual. La Ley de Delitos Sexuales de Países Bajos recoge que "cualquier persona que en público realice una insinuación sexual intrusiva hacia otra persona mediante comentarios, gestos, sonidos o contacto físico" puede ser condenada a prisión hasta tres meses y una multa, manifiesta el profesor e investigador en derecho penal, Robert Timmers.
El mencionado investigador lamenta que la ley no entrara en vigor hasta el 1 de julio de 2024, por lo que, hasta la fecha, muchos actos que ahora serían clasificados como agresión sexual quedaban impunes.
En España, la sentencia 804/2024, de 26 de septiembre, deja claro que tocar sin permiso los pies de una menor e introducirlos en la boca del agresor sí supone una conducta de agresión sexual.
