Cuenta atrás para los amantes de la jardinería en España: deben podar estos árboles antes de febrero
Ponte a ello.

Se acerca el final del invierno y la primavera está cada vez más cerca, por lo que es esencial preparar el jardín para asegurar que todo florece como debe. Para ello, la poda es crucial. A continuación, se detallan las especies que deben ser podadas antes de que termine el mes de febrero, es decir, ya mismo.
Rosales: Febrero es el momento ideal para podar los rosales, ya que aún se encuentran en estado de reposo. La poda adecuada implica eliminar ramas secas, enfermas o débiles, y recortar los tallos principales, dejando entre 3 y 5 yemas. Este proceso estimula un nuevo crecimiento y refuerza la planta.
Árboles frutales de hoja caduca: Especies como manzanos, perales, melocotoneros y ciruelos se benefician de una poda a finales de invierno. Esta práctica ayuda a eliminar ramas muertas o dañadas, mejora la circulación de aire y luz en la copa, y controla el crecimiento de brotes demasiado largos o débiles. Una poda moderada es clave para no comprometer la producción de frutos en la próxima temporada.
Hortensias: Para garantizar una floración vigorosa en verano, es necesario podar las hortensias antes de que emerjan nuevos brotes. Dependiendo de la variedad, la técnica de poda varía:
Hortensias que florecen en madera nueva (Hydrangea paniculata y Hydrangea arborescens): se recomienda una poda severa, reduciendo hasta la mitad de la planta.
Hortensias que florecen en madera vieja (Hydrangea macrophylla): solo se deben retirar las flores marchitas y las ramas débiles o dañadas.
Clemátides: Estas plantas trepadoras requieren poda en febrero para asegurar una floración abundante. Según el grupo al que pertenezcan, la poda varía:
Grupo 1: florece en primavera sobre madera vieja; se aconseja eliminar únicamente las ramas muertas o dañadas.
Grupo 2: florece en primavera y verano; una poda ligera ayuda a mantener su forma.
Grupo 3: florece en verano sobre madera nueva; se requiere una poda drástica, dejando aproximadamente 30 cm de tallo.
Lavanda: Para evitar que la lavanda se vuelva leñosa y pierda su forma, es esencial podarla al final del invierno. Se recomienda eliminar las flores secas del año anterior y recortar alrededor de un tercio de la planta para promover el desarrollo de nuevos brotes. Es importante no cortar la parte leñosa, ya que podría impedir la regeneración.
Realizar estas podas antes de que finalice febrero preparará a las plantas para una primavera llena de vitalidad y color, asegurando un jardín saludable y exuberante.
