En este país de Europa muchos jóvenes están solicitando la pensión de invalidez antes de comenzar a trabajar
Los trastornos por salud mental son el motivo más común por el que se solicitan este tipo de subvenciones.

Muchos jóvenes en Finlandia solicitan una subvención por invalidez antes incluso de haber comenzado a trabajar. En un informe de la aseguradora Keva, consultado por el diario Iltalehti, se confirma que al menos un 20% de los jóvenes en ese país se acogen a este tipo de prestaciones por discapacidad o motivos de salud mental sin haberse dado de alta.
Muchos de estos jóvenes no establecen su conexión con la vida laboral incluso después de presentar la solicitud. Tal y como reza la publicación, solicitar una pensión por discapacidad para jóvenes puede ser consecuencia de una exclusión social prolongada, interrupción de la educación u otras dificultades para vincularse al mercado laboral.
En declaraciones recogidas por el medio de comunicación, la analista estadística Janne Salonen defiende que "sería importante que los jóvenes desarrollaran los llamados servicios de bajo umbral para el trabajo preventivo de juventud y salud mental que apoyen su transición a la vida laboral". Estos últimos trastornos son el motivo más común por el que se solicitan las pensiones por discapacidad o una rehabilitación profesional en el sector público.
"Sin embargo, vale la pena recordar que los trastornos por ansiedad y estrés, por regla general, no te dan derecho a prestaciones de pensión", recuerda Salonen.
El 41% de los adolescentes han tenido problemas de salud mental
El 41% de los adolescentes en España tuvo, o creyó tener, un problema de salud mental en 2024. Así lo confirmada el barómetro de opinión de los adolescentes sobre salud mental elaborado por Unicef en colaboración con la Universidad de Sevilla. En ella, se registraron las percepciones de cerca de 5.000 jóvenes de 13 a 18 años recopiladas en 168 centros educativos de España.
Pero lo que llama especialmente la atención es que, a pesar de encontrarse mal, el 51% de los adolescentes ha tenido un problema de salud mental porque no sabe a quién pedir o no considera que el problema sea importante. Es decir, no sabe pedir ayuda a pesar del malestar.
Los motivos que se exponen en la encuesta, recogida por la agencia Efe: seis de cada diez quiere mantener en secreto sus problemas de salud mental, dos de cada tres adolescentes no quieren que sus familias o tutores se enteren de lo que les pasa, creen que es mejor dejar que pase el tiempo (56 %) o no confían en el personal de su centro educativo (56 %).
El estudio también mostró que más de 4 de cada 10 adolescentes considera que sus problemas de salud mental no son importantes, no saben lo que les pasa o no saben a quién o a dónde acudir.
