Enric, dueño de una hamburguesería que factura 100.000 euros: "Yo no tengo sueldo, si contratara a alguien para sustituirme me quedaría sin margen"
El también ingeniero habla de su concepto de negocio, facturación y sueldos en una entrevista.

Los que tienen espíritu emprendedor, más tarde o más pronto, se lanzan a montar un negocio. De acuerdo a datos de diciembre de 2025 del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España, el número de trabajadores autónomos se sitúa por encima de los 3,4 millones.
Uno de los negocios que pueden llegar a resultar rentables es el de las hamburguesas. Según el informe realizado por Ipso por la plataforma de Just Eat, el 50% de los españoles reconoce que come este plato al menos una vez a la semana.
Enric decidió lanzarse a la aventura de montar una hamburguesería con la idea de ofrecer la mejor smash burger de su barrio. Sin renunciar a su trabajo como ingeniero industrial, abrió un pequeño local con un par de mesas basado en la open kitchen, que describen en el canal de Enric Ponce, durante la entrevista realizada al profesional, como “una especie de dark kitchen transparente donde puedes entrar, mirar cómo cocinan y recoger tu pedido como toda la vida”.
Un sueño por cumplir
“Yo pensaba como cliente, porque a mí lo que me fastidiaba mucho de veces que pedía a domicilio o que voy a una cadena de fast food acabo de pagar 15 euros por una hamburguesa que ni me ha dejado lleno y una coca cola. Quería un poco, pensando en lo que me gustaría recibir a mí algo que calidad-precio dijeras ‘ostras, quedo satisfecho’”, reconoce Enric en la entrevista en el citado canal.
Durante su intervención, el empresario, que ha sacrificado noches, fines de semana y horas de sueño para sacar a flote este negocio, subraya que “el genio crea y el que no es genio copia. Para copiar tienes que tener una buena referencia. Yo intenté buscar al tío más experto en hacer smash”.
Facturación
En lo que respecta a la facturación, Enric cerró el año prácticamente con 100.000 euros, una buena cifra que coincide con el histórico mensual del pasado 2025: “De media, más o menos han sido unos 8.000 euros, mejor de lo que esperaba”, reconoce.
Mirando la cuenta de resultados, y después de haber pasado de abrir el local tres días a la semana a cinco, “más o menos estos meses -en referencia a octubre y noviembre, que facturó unos 11.000 euros mensuales- que han sido buenos, ha sido un 10 o un 15%, pero ten en cuenta que he tenido meses, sobre todo entre septiembre y agosto, que básicamente estaba perdiendo o cubriendo costes”, apostilla.
¿Tiene un sueldo?
A día de hoy, tiene a dos personas contratadas a lo que más o menos sería una media jornada, dado que el mayor volumen de trabajo se concentra durante el fin de semana: “Tengo una persona fija en freidora, yo que estoy en plancha y otro atendiendo. Y luego en montaje, el que tiene tiempo, nos vamos turnando”, afirma.
En cuanto a su sueldo, es franco: “No, yo no tengo sueldo, yo tiro de los beneficios, de ese 10% que me ha quedado de beneficios, pero ahora mismo como tengo mi otra nómina, mi trabajo por cuenta ajena, eso está ahí y todo lo que genero de beneficios, lo estoy reinvirtiendo. Yo no me estoy sacando ningún dinero”, puntualiza.
Y es que, de contratar a una persona más que asuma las tareas de limpieza o de cocina que a día de hoy asume él le supondría un desajuste económico serio: “Te sube a de 1.500 euros más Seguridad Social, se te va el margen, el beneficio neto que generas, se te va en esos sueldos, por lo que tienes que subir bastante la facturación o bajar gastos”, manifiesta.
No obstante, y a pesar de los escollos que se ha encontrado por el camino, repetiría la experiencia: “Todo el mundo que empiece un negocio, ya se le salga bien o mal no creo que se arrepienta, porque todo lo que aprendes por el camino y la evolución que das merece la pena”, concluye.
