Francisco Alba, profesor de escuela infantil en Madrid: "Preferiría llevar a mi hijo a un descampado a que jugase en estos patios"
Docentes de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid estallan ante las condiciones en las que trabajan y van a la huelga el 7 de abril: "Que comience la revolución del 0-3".
No es solo la universidad. Los trabajadores de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid también dicen basta. Algunos ponen nombre y rostro, como Francisco Alba, de una escuela en el distrito madrileño de San Blas-Canillejas. "Cada año va a peor", expone, "y solo se ponen parches". Lo denuncia en un reportaje de El País: "Preferiría llevar a mi hijo a un descampado a que jugase en estos patios".
La situación es tan crítica que ya se ha convocado una huelga a partir del 7 de abril. La llaman "la revolución del 0-3", por las edades que comprende el alumnado de la educación infantil. Convoca el paro laboral la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) con el apoyo de la CGT. Y tienen un amplio abanico de reivindicaciones que dirigen al Ministerio de Educación y a la consejería del ramo de la Comunidad de Madrid.
Al Gobierno central, el colectivo de profesionales de infantil exigen que este tramo educativo se incluya en la futura ley de educación que regule ratios y horas lectivas. También exige unas ratios acordes a las necesidades de la primera infancia, que sigan "como mínimo" las recomendaciones de la UE. También un calendario laboral similar al del resto de etapas, horas no lectivas para el trabajo burocrático, etc.
Muchas de esas demandas también se las trasladan al Ejecutivo autonómico y al Ayuntamiento de Madrid. Por ejemplo, reduciendo las ratios a tres bebes, cinco niños de 1 a 2 años y seis de 2 a 3 años por educadora; o garantizar salarios dignos "con un complemento para todo el personal docente y no docente que trabaje en centros de primera infancia". Se exige también una mayor inversión "manteniendo adecuadamente las infraestructuras".
Sobre todo, PLEI exige al Gobierno de Díaz Ayuso que "la inversión destinada a la educación de 0 a 3 años llegue a las escuelas infantiles y no a las empresas privadas mediante becas de escalorización o cheques guardería". Y si hay adjudicaciones, "que los pliegos de condiciones prioricen y pongan en valor el proyecto pedagógico sobre lo económico, dando cabida a pequeñas cooperativas".
"La solución ha sido llenar todo de becas en lugar de subir las matrículas"
Muchas de las reclamaciones que PLEI traslada a la huelga que comenzará el próximo 7 de abril en la Comunidad de Madrid las confirman varios docentes en un reciente reportaje publicado en El País. En él, profesores de Infantil como Francisco Alba confirman que muchos de los problemas han sido "acumulativos".
El docente, que preferiría llevar a sus hijos a jugar a un descampado, enumera los problemas solo en las infraestructuras de su centro, una escuela del distrito de San Blas-Canillejas: las fachadas se ha caído, los muros del patio también, hay humedades, moho, y ante la falta de climatización bebés durmiendo en pañal en verano y con abrigos en invierno.
Alba también detalla a El País que él tiene acceso a los presupuestos del centro por formar parte del consejo escolar y el dinero no llega "ni para cubrir las necesidades de alimentación". Con todo, el profesional incide en que el mayor problema de la escuela son las ratios: "Aquí las tenemos bastante desorbitadas con los que no podemos dar una atención individualizada".
Otra trabajadora consultada por el mismo periódico es Rosa Marín, que se desempeña profesionalmente en una escuela infantil pública gestionada directamente por el Ayuntamiento de Madrid. "Como son criaturas y como nos gusta, nos dejamos el alma", asume. Pero muchas veces sus sueldos rondan el SMI.
Tanto la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento de Madrid suelen repetir siempre las mismas respuestas a sus demandas. Que ya intervienen habitualmente en las infraestructuras, por un lado. Y que las nóminas las pagan ateniéndose al convenio que rige el sector, vigente hasta 2028. Las trabajadoras, por su parte, ya han dado un paso más. Irán a la huelga.