Jacek duerme en una tienda de campaña: "Una vez me desperté porque un erizo se había colado"
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Jacek duerme en una tienda de campaña: "Una vez me desperté porque un erizo se había colado"

Para él, "dormir en la calle es más difícil que dormir en la selva".

Una tienda de campaña en una imagen de archivoNatalia Lebedinskaia vía Getty Images

Dormir en la calle es una triste realidad para muchos. Es el caso de Jacek, un sin hogar que vive en una tienda de campaña en uno de los barrios periféricos de Rotterdam, en Países Bajos. Cuesta imaginar que alguien puede descansar satisfactoriamente en este lugar, pero él lo hace diariamente. Según explica en una conversación con el diario Rijnmond, es su "hogar temporal", con una superficie en la que únicamente cabe una esterilla.

Tal y como reza la publicación, hay extendida una gran lona azul sobre la tienda que sirve de refugio. Por la noche, se tumba sobre tres esterillas y un saco de dormir, "para que el frío del suelo le penetre lo menos posible". Asimismo, en la zona donde duerme hay al menos otras dos tiendas. "No tengo contacto con ellos. Preferiría que me dejaran en paz".

En este sentido, dice que ha tenido malas experiencias con algunos "visitantes no deseados". "No estoy seguro aquí, pero es mi única opción para dormir ahora mismo", explica.

Precauciones y seguridad

"Por supuesto que hay ratas por aquí y una vez desperté porque un erizo se había metido en mi tienda. Aparentemente él también quería quedarse a dormir, pero lo mandé lejos", asegura Jacek en sus palabras al medio de comunicación. De este modo, además de peligros serios, también tiene que lidiar con sorpresas menos riesgosas pero no deseadas por las noches.

Para mostrar qué medidas de seguridad ha tomado, señala al suelo. Se ha dibujado una cruz cristiana en la tierra. "Eso es Dios. Espero que siempre esté conmigo. Esa es mi protección".

La vida en la calle

Tal y como él mismo cuenta, en su Polonia natal trabajó como especialista en infórmatica en una empresa de lácteos durante años. Tras trasladarse a Holanda se quedó desempleado, lo perdió todo y acabó finalmente en Rotterdam. 

Durante los últimos dos años, ha vivido en la calle. Según él, esta vida es más difícil que en la selva. "Me he sentido como un muñeco de nieve", asegura. "He conocido a muchas personas hermosas aquí y me gustaría hacer algo por la ciudad y su gente", confiesa. Actualmente lo hace con su propia página web en la que recopila información importante para personas sin hogar en la ciudad holandesa en inglés, neerlandés, polaco, rumano y ruso. "Quiero causar impacto", culmina. 

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