Kathy y Lee, jubilados anticipados en el sur de España: "Gastábamos 6.700 dólares al mes en Arizona. Aquí gastamos 2.300 y nos jubilamos diez años antes"
Esta pareja estadounidense cambió su vida en Arizona por un pueblo del sur de España y descubrió que el coste de vida más bajo les permitía retirarse mucho antes de lo previsto.

Kathy y Lee llevaban años trabajando en Estados Unidos con una idea bastante común: jubilarse algún día, pero probablemente después de seguir trabajando bastante tiempo más. Sin embargo, todo cambió cuando hicieron una comparación simple entre lo que gastaban viviendo en Arizona y lo que costaría mantener su vida en España.
Las cuentas fueron tan claras que terminaron cambiando su futuro. "Había aproximadamente un 66% de reducción en gastos al venir aquí", explica Lee en el vídeo donde cuentan su experiencia. Ese descenso en el coste de vida fue clave para tomar una decisión radical: jubilarse diez años antes de lo que habían planeado.
De la vida en Arizona a un pueblo en la costa española
La pareja se mudó al sur de España en septiembre y, según cuentan, la adaptación ha sido mucho más positiva de lo que imaginaban. Uno de los cambios más evidentes ha sido el ritmo de vida. En Estados Unidos, Lee pasaba gran parte del día sentado frente al ordenador o viajando en avión por trabajo.
"En Estados Unidos me sentaba delante del ordenador todo el día o me subía a un avión para ir a trabaja", explica. Ahora la rutina es muy distinta. Viven en una zona con cuestas y caminan constantemente por el pueblo.
"Cuando llegamos en septiembre subíamos la colina resoplando y ahora podemos subirla sin problema", cuentan. Ese cambio físico, aparentemente pequeño, simboliza para ellos un estilo de vida completamente diferente.
Comer mejor y vivir con menos estrés
Otro aspecto que les ha sorprendido es la alimentación. Kathy explica que durante años había sufrido alergias alimentarias y sensibilidad a ciertos productos en Estados Unidos. Desde que viven en España, asegura que su situación ha mejorado notablemente. "He tenido problemas de alergias alimentarias durante mucho tiempo y al mudarme aquí puedo comer cosas que no podía comer desde hacía años", comenta.
No sabe exactamente si se debe a la calidad de los alimentos, al estilo de vida o simplemente al cambio de entorno, pero asegura que la diferencia es clara.
La gran clave: los números
Pero el factor decisivo sigue siendo el dinero. Cuando empezaron a comparar gastos, la diferencia era enorme. En Estados Unidos pagaban unos 600 dólares al mes en suministros, mientras que en España esa cifra ronda los 150 dólares.
El gasto en internet y telefonía también cayó drásticamente: de unos 450 dólares a aproximadamente 115. Incluso el seguro del coche es mucho más barato. En Estados Unidos pagaban cerca de 200 dólares al mes, mientras que ahora pagan alrededor de 50 dólares, además con mejor cobertura.
Uno de los mayores cambios ha sido el seguro médico. En Arizona, el coste real del seguro rondaba los 1.200 dólares mensuales, aunque parte lo cubría la empresa de Lee. En España, ambos tienen seguro privado completo por unos 230 dólares al mes entre los dos.
Comer fuera y gastar menos
La comida también refleja el cambio de estilo de vida. En Estados Unidos su presupuesto de supermercado rondaba los 1.000 dólares al mes, mientras que ahora gastan unos 500. Además, salen a comer fuera con bastante frecuencia.m "Probablemente comemos fuera al menos una vez al día", cuentan.
Aun así, el gasto en restaurantes ha bajado de unos 3.000 dólares al mes en Estados Unidos a alrededor de 1.200 en España. Sumando todos los gastos, la diferencia es contundente: de unos 6.700 dólares mensuales en Estados Unidos a unos 2.300 en España.
Un cambio que consideran permanente
Más allá del dinero, Kathy y Lee insisten en que el cambio también ha sido emocional. Dicen sentirse felices con la vida que llevan ahora y no están buscando reproducir la vida estadounidense en España. "No estamos buscando comida americana ni cosas así", explican.
Lo único que realmente echan de menos son algunas personas de su antigua vida. Por lo demás, su decisión parece firme. Actualmente están en su primer visado de un año, con la idea de renovarlo y seguir avanzando hacia una residencia más permanente.
Cuando les preguntan si se ven viviendo allí a largo plazo, la respuesta es clara.
"Creo que es nuestro hogar permanente", dice Kathy. Lee lo resume de una forma aún más sencilla: están "felices en el alma". Y para ellos, eso es suficiente.
