¿Sirve para algo la tendencia viral de tomar agua caliente al despertar? Espóiler: sí, pero no
La moda que arrasa en redes promete mejorar la digestión, adelgazar o "desintoxicar" el cuerpo, pero los expertos tienen una explicación mucho más simple.

Las redes sociales llevan años convirtiendo bebidas aparentemente milagrosas en tendencia. Primero llegaron los refrescos prebióticos para mejorar la salud intestinal. Después el llamado sleepy girl mocktail para dormir mejor. Y, por supuesto, el clásico vaso de agua con limón para "activar el metabolismo".
La última moda en esta lista es mucho más sencilla: beber agua caliente al despertarse.
En TikTok, Instagram o YouTube se multiplican los vídeos de personas que aseguran que empezar el día con un vaso de agua caliente o templada mejora la digestión, reduce la hinchazón abdominal, ayuda a adelgazar e incluso "desintoxica" el organismo. Pero ¿hay algo de cierto en todo esto?
La respuesta corta sería: algo sí… pero no exactamente por las razones que se suelen mencionar en redes.
Una tradición con siglos de historia
La idea de beber agua caliente al levantarse no es nueva. De hecho, forma parte de prácticas muy antiguas dentro de sistemas médicos tradicionales como la medicina tradicional china o el ayurveda, originario de la India.
En estas tradiciones se recomienda consumir agua tibia o caliente por la mañana para ayudar al sistema digestivo a ponerse en marcha. Según esa visión, ingerir bebidas frías puede ralentizar la digestión y provocar molestias como hinchazón o malestar gastrointestinal.
Jeff Gould, acupunturista formado en medicina tradicional china en Johns Hopkins Medicine, explica que estas prácticas se basan en la idea de mantener el sistema digestivo funcionando de forma fluida durante el día.
Sin embargo, cuando se buscan pruebas científicas sólidas que respalden estos beneficios, los estudios son bastante escasos.
Lo que dice la ciencia
Las investigaciones sobre los efectos específicos del agua caliente en la digestión son limitadas. Un estudio publicado en 2016 analizó a 60 pacientes que acababan de someterse a una cirugía de vesícula biliar.
Los investigadores observaron que quienes bebían agua templada después de la operación expulsaban gases antes que quienes no bebían nada. Sin embargo, el agua no aceleró de forma significativa el momento de su primera evacuación intestinal.
Otros estudios pequeños sugieren que los alimentos o bebidas frías podrían hacer que el estómago vacíe su contenido algo más lentamente que cuando se consumen calientes. Pero los expertos advierten que estos trabajos tienen limitaciones y que no está claro hasta qué punto ese efecto influye realmente en cómo se siente una persona.
El verdadero motivo por el que funciona
Aunque el agua caliente en sí no tenga propiedades especiales, beber algo al despertarse sí puede activar el sistema digestivo.
La gastroenteróloga Lisa Ganjhu, de NYU Langone Health, explica que durante la noche el proceso digestivo se ralentiza. Cuando ingerimos cualquier alimento o bebida al levantarnos, se activan contracciones en el esófago, el estómago y los intestinos.
"Es básicamente decirle al cuerpo: ‘Vale, despierta. Tenemos que empezar a movernos’", explica.
Por eso muchas personas sienten ganas de ir al baño poco después de beber agua -o café- por la mañana.
La gastroenteróloga Folasade May, profesora en la Universidad de California en Los Ángeles, señala que algunos pacientes afirman tener evacuaciones más fáciles después de beber agua templada al despertarse. Pero añade que la temperatura probablemente no sea el factor clave.
Es posible que ocurra lo mismo con agua fría o incluso con cualquier otro líquido.
Ni detox ni milagros para adelgazar
En redes sociales también circulan afirmaciones de que el agua caliente "desintoxica" el cuerpo o ayuda a perder peso.
Los expertos son claros en este punto. Kristen Smith, dietista y portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos, recuerda que el organismo ya tiene su propio sistema de desintoxicación: el hígado y los riñones.
El agua, por sí sola, no elimina toxinas. En cuanto al peso, algunos pueden notar que la báscula baja ligeramente después de una evacuación intestinal. Pero eso no significa que el agua caliente tenga un efecto real sobre la grasa corporal.
Lo que sí puede ocurrir es que, si sustituye a bebidas azucaradas o con muchas calorías, beber agua regularmente ayude indirectamente a controlar el peso.
El verdadero beneficio: hidratarse
Al final, la principal ventaja de esta tendencia es mucho más simple. Cuando nos despertamos, el cuerpo suele estar ligeramente deshidratado después de varias horas sin beber. Tomar agua por la mañana ayuda a rehidratarse y puede aliviar síntomas asociados a esa falta de líquidos, como cansancio, dolor de cabeza o sensación de hambre.
Además, mantenerse bien hidratado a lo largo del día ayuda a que las heces sean más blandas y fáciles de expulsar, lo que reduce la sensación de hinchazón.
También hay estudios que sugieren que beber suficiente agua puede mejorar el aspecto de la piel al reducir la sequedad. En otras palabras, la tendencia viral quizá no tenga los poderes casi mágicos que prometen algunos vídeos.
Pero sí confirma algo que los expertos repiten desde hace años: beber agua -fría, templada o caliente- es simplemente bueno para el cuerpo.
