La UE endurece los controles en los aeropuertos con un sistema que amenaza con crear colas kilométricas: "La situación va a ser inmanejable"
Operadores de 15 países informan de interrupciones en el servicio tras la entrada en vigor del nuevo sistema electrónico de entrada/salida de la UE.

Los aeropuertos europeos afrontan un inicio de verano complicado. El nuevo sistema de control de fronteras de la UE, conocido como EES, ya está provocando colas de hasta tres horas en al menos 15 países, según el sector aeroportuario. La medida, impulsada por la Comisión Europea, busca reforzar la seguridad, pero su despliegue está generando fuertes críticas.
El problema no es menor: afecta tanto a aeropuertos regionales, como a grandes hubs en países como Francia, Alemania, España, Italia o Grecia, justo cuando comienza la temporada de mayor tráfico turístico.
Cómo funciona el nuevo sistema EES
El llamado Sistema de Entrada/Salida obliga a los viajeros de fuera de la Unión Europea, incluido Reino Unido, a registrar: datos personales, información del viaje y datos biométricos (huellas y reconocimiento facial).
Este registro se realiza en el primer acceso al territorio europeo. El objetivo es controlar mejor quién entra y sale del bloque y detectar posibles riesgos de seguridad. Según Bruselas, desde su implantación progresiva en octubre ya se han registrado más de 52 millones de cruces fronterizos y se ha denegado la entrada a unas 27.000 personas.
Retrasos y colapso en horas punta
La teoría choca con la realidad operativa. El sector denuncia que el sistema está provocando esperas de hasta tres horas, fallos en cabinas automáticas, escasez de personal en fronteras y problemas técnicos en el sistema central.
Olivier Jankovec, director de ACI Europe, lo resume sin rodeos: "En las próximas semanas y durante el verano, la situación va a ser simplemente inmanejable". Según ACI, el registro de un pasajero puede tardar hasta cinco minutos en horas punta, lo que multiplica las colas cuando el tráfico se concentra.
Bruselas rebaja el problema y petición de suspender controles si hay colapso
La Comisión Europea no comparte ese diagnóstico. Asegura que el sistema "funciona muy bien en la mayoría de los Estados miembros" y sitúa el tiempo medio de registro en 70 segundos. Reconoce, eso sí, problemas técnicos puntuales, que considera normales en el arranque de un sistema de esta escala.
Ante la situación, el sector aeroportuario ha pedido medidas excepcionales, como ampliar exenciones, flexibilizar controles y suspender temporalmente el EES en picos de saturación. "Necesitamos poder parar el sistema cuando las colas sean inmanejables", advierte Jankovec en declaraciones al Financial Times.
Más presión: riesgo de escasez de combustible
El problema llega en un momento especialmente delicado. A los retrasos se suma la incertidumbre por el suministro energético, con posibles problemas de combustible derivados de la tensión en Oriente Medio y el impacto en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
La propia Comisión Europea ha reconocido que podrían surgir problemas de suministro en el corto plazo.
El resultado es una tormenta perfecta donde se aúnan más controles fronterizos, más pasajeros por temporada alta, problemas operativos y riesgos energéticos. Para los viajeros, la consecuencia es que habrá más tiempo de espera y menos previsibilidad en los aeropuertos.
