Lleva más de cinco meses sin ir al supermercado porque come solo lo que encuentra en el bosque: "Lo más sorprendente es lo bien que va y lo normal que se ha vuelto"
Busca empujar a la gente a cuestionar ideas muy instaladas sobre comodidad y consumo.
En un mundo saturado de notificaciones, supermercados en cada esquina y rutinas que no dan respiro, hay quienes deciden dar un paso al costado y reconectar con lo esencial. Alejarse del ruido, aprender a depender del propio entorno y redescubrir la vida a su ritmo permite encontrar momentos de calma, valorar lo simple y recuperar la sensación de control sobre lo que realmente importa.
Para algunos, esa búsqueda de simplicidad se materializa en historias concretas, como la de Robin Greenfield. Él decidió alejarse por completo de la vida urbana y depender únicamente de lo que encuentra en la naturaleza para alimentarse y cuidarse, dejando atrás supermercados, rutinas de consumo y comodidades modernas. Más que un retiro temporal, el hombre lleva meses viviendo de manera autosuficiente en el bosque.
En un vídeo compartido en su cuenta de TikTok, Robin muestra cómo es su día a día en la pequeña cabaña que construyó en el bosque de Wisconsin. Desde cortar leña para calentarse hasta recolectar frutos, raíces y hierbas para su alimentación, cada tarea está pensada para cubrir sus necesidades sin depender de supermercados ni de la electricidad. La naturalidad con la que realiza estas actividades y su capacidad para adaptarse a condiciones extremas han sorprendido a miles de seguidores.
Concienciado con el medioambiente
Robin asegura que lleva más de una década usando las redes para hablar de responsabilidad ambiental y vida consciente, pero esta vez el mensaje ha llegado a un público mucho más amplio. En una entrevista con People, explica que su objetivo no es vender una renuncia radical a la forma de vivir en las grandes urbes, sino empujar a la gente a cuestionar ideas muy instaladas sobre comodidad, consumo y felicidad.
En 2011, dice que vivía como un estadounidense convencional, cuya vida estaba orientada al dinero y al éxito material. A los 25 años, incluso se había marcado como meta convertirse en millonario antes de los 30. No obstante, la lectura de libros y documentales sobre el daño ambiental le hizo cambiar de rumbo y, poco a poco, fue rediseñando su día a día con cambios semanales durante al menos dos años.
La apuesta más ambiciosa de esa transformación es la que hoy tiene a miles de personas pendientes de sus redes sociales: pasar un año obteniendo el 100% de su comida y su medicina del entorno natural. De esta forma, Robin ya supera los cinco meses sin ir al supermercado. "Lo más sorprendente es lo bien que va y lo normal que se ha vuelto", asegura el aventurero.
No obstante, Robin reconoce que recolectar y preparar toda su comida y su medicina no es tan fácil como lo hace parecer, sino que puede equivaler a una jornada laboral completa. Algunas semanas dedica 20 horas y otras, entre 60 y 80 horas. Aun así, él asegura que cada minuto invertido le brinda una conexión más profunda con la naturaleza, una sensación de autonomía y una oportunidad de reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida.