Llevan decenas de joyas con piedras preciosas a reparar y tras sospechas llega la Policía a investigar
Las afectadas aseguran que llevan unos cuantos meses esperando para recuperarlas y acusan a la joyería de apropiárselas tras el cierre repentino del establecimiento
Cuando alguien lleva un anillo de zafiros o un collar de diamantes a una joyería para que lo arreglen, lo que espera es que, antes o después, se lo devuelvan reluciente y en perfectas condiciones. En Vilna, capital de Lituania, varias mujeres han denunciado que una tienda de joyas que ha cerrado sin previo aviso en el mayor centro comercial de la región, se ha quedado con sus pertenencias. Las afectadas aseguran que han intentado contactar, sin éxito, con los regentes del servicio de reparación, Aukso Invest, el negocio que investiga la policía del país báltico después de recibir un aluvión de denuncias.
Una de las mujeres afectadas por el cierre es Siuzana, una vecina de la capital lituana que, según el relato que recoge el diario 15min, había dejado en la joyería tres joyas de oro con piedras preciosas engarzadas: "La administradora dijo que podría pasarme a recogerlas en unas dos semanas, pero el plazo se acabó y nadie se puso en contacto conmigo", le ha dicho al citado medio. En cambio, lo que sí consiguió fue un mensaje de texto que le llegó al móvil el pasado 3 de septiembre: "Nuestro contrato de alquiler se ha terminado y estamos buscando un nuevo local. Nos podremos en contacto para la devolución entre el 13 y el 15 de septiembre", señalaba el texto que recibió en el teléfono. La fecha llegó, pero en lugar de las joyas lo que se encontró fue un teléfono desconectado.
Un reguero de quejas en Facebook
Al buscar más información sobre el negocio, tratando de encontrar una alternativa que le permitiese contactar con la joyería, la sorpresa de Siuzana fue muchos mayor, al localizar más información de la que esperaba. “Descubrí que en Facebook ya había otras mujeres denunciando lo mismo”, cuenta a 15min. En ese grupo, en el que se comparten mensajes para alertar de establecimientos poco fiables, se acumulan cientos de testimonios sobre joyas que nunca volvieron a manos de sus propietarias. Algunas de ellas llevan esperando desde julio para recuperar sus pertenencias y otras, incluso, desde el mes de mayo.
Los relatos de todas las mujeres afectadas, con detalles que coinciden, recogen aspectos que, al menos a simple vista, llaman bastante la atención: llamadas que nadie responde, mensajes sin contestar y explicaciones sobre un supuesto traslado a nuevos locales, que nunca se concretaron. Lo que al principio parecía un retraso puntual ha derivado en un aluvión de quejas que ha puesto en entredicho a Auksinės investicijos", la compañía que ejerce de propietaria en el negocio.
La portavoz de la Policía de Lituania ha confirmado al medio de comunicación lituano que se han presentado “varias decenas” de denuncias y que se ha abierto una investigación por posible fraude. De momento no hay detenidos, aunque la presión sobre el negocio sigue creciendo. El responsable de Aukso Invest, por su parte, aseguró al mismo medio que no hay motivos para la alarma y que las clientas recuperarán sus piezas en breve. Por ahora, esas promesas siguen sin cumplirse.
En España, un cierre inesperado como este tampoco dejaría a los clientes sin opciones. La ley obliga a devolver los bienes depositados y, si no ocurre, se considera un posible delito de apropiación indebida. Los afectados también pueden reclamar ante Consumo, denunciar ante la Policía o incluso organizarse en demandas colectivas.