Los incendios dejan ya más de 45.000 hectáreas calcinadas mientras Marlaska admite un día "no positivo" y confía en una mejoría del tiempo
Interior amplía la emergencia nacional a Toledo mientras el gran incendio entre Madrid y Ávila continúa fuera de la capacidad de extinción y mantiene en alerta a miles de personas.
Los grandes incendios que afectan a Madrid, Ávila y ahora también Toledo siguen poniendo a prueba a los servicios de emergencia. Aunque este sábado el fuego no ha experimentado una expansión significativa, las autoridades reconocen que la situación continúa siendo extremadamente delicada. Es una de las peores quincenas de incendios por hectáreas quemadas en España y la peor ventana de 14 días de cada año, según datos de MITECO-EGIF publicados en El País.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha admitido que "no ha sido un día positivo" debido a unas condiciones meteorológicas muy adversas, aunque ha destacado que el trabajo de cientos de efectivos ha evitado un escenario mucho peor.
El incendio ya ha arrasado más de 45.000 hectáreas, mantiene cortadas 35 carreteras en distintos puntos del país y continúa catalogado como un fuego de comportamiento extremo. La principal esperanza está ahora en la evolución del tiempo durante la madrugada y las primeras horas del domingo.
Pero el fuego no ha ido a más
Tras presidir en Navaluenga (Ávila) la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección (CECOD), Grande-Marlaska atribuyó las dificultades a unas condiciones meteorológicas "absolutamente difíciles".
Pese a ello, quiso poner en valor el trabajo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), los bomberos, las brigadas forestales y los medios aéreos, ya que, según explicó, el incendio no ha experimentado un crecimiento descontrolado durante la jornada.
El ministro advirtió de que la noche "no va a ser sencilla", aunque se mostró moderadamente optimista respecto a la evolución prevista para el domingo si las condiciones meteorológicas continúan mejorando.
Toledo entra en la emergencia nacional
Ante la evolución del incendio, el Ministerio del Interior ha ampliado a la provincia de Toledo la declaración de emergencia de interés nacional, que ya permanecía activa desde el jueves en Madrid y Ávila.
La decisión permitirá coordinar bajo un mismo mando todos los recursos estatales y autonómicos disponibles para hacer frente a una emergencia que afecta ya a varias comunidades autónomas.
Mientras tanto, el jefe de la UME, el teniente general Francisco Javier Marcos Izquierdo, ha explicado que los incendios de Madrid y Ávila únicamente han llegado a unirse mediante "un frente discontinuo muy pequeño", un hecho que los servicios de extinción consideran clave para evitar una propagación todavía mayor.
La regla del 30-30-30: el cóctel perfecto para un incendio extremo
Los especialistas llevan días advirtiendo de que el comportamiento del incendio responde a uno de los escenarios más temidos por los servicios forestales.
Se trata de la conocida regla del 30-30-30, un criterio utilizado por bomberos y meteorólogos para identificar situaciones de riesgo extremo. Esta combinación reúne tres factores especialmente peligrosos: temperaturas superiores a 30 grados, humedad relativa inferior al 30 % y rachas de viento superiores a 30 kilómetros por hora.
Cuando coinciden estas tres variables, el fuego puede propagarse a gran velocidad, generar focos secundarios mediante pavesas transportadas por el viento y superar la capacidad de respuesta de los equipos de extinción.
Precisamente por ello, los expertos consideran que el incendio que afecta al suroeste madrileño reúne características propias de un incendio de quinta generación, aquellos cuyo comportamiento resulta tan extremo que pueden quedar temporalmente fuera de la capacidad de control de los servicios de emergencia.
El tiempo da un respiro, aunque el viento sigue siendo decisivo
Las previsiones meteorológicas ofrecen, por primera vez desde el inicio de la emergencia, algunos motivos para el optimismo. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha señalado que las condiciones previstas durante la madrugada representan "una verdadera oportunidad" para los equipos de extinción.
La bajada de las temperaturas, el aumento de la humedad relativa y la disminución del viento favorecen un comportamiento menos agresivo del incendio y permiten trabajar con mayores garantías sobre los principales frentes.
Las primeras informaciones llegadas desde el polideportivo de Cebreros, donde descansan numerosos bomberos, apuntan precisamente en esa dirección. Según los efectivos desplegados, la noche ha resultado favorable en el sector norte del incendio de Ávila gracias a esas mejores condiciones atmosféricas.
Sin embargo, la situación continúa siendo muy delicada en el frente sur, donde sigue existiendo el riesgo de que el gran incendio madrileño y el foco abulense lleguen a unirse si el viento cambia nuevamente de dirección durante la jornada del domingo.
Los meteorólogos coinciden en que el viento volverá a ser el factor decisivo. Si las rachas permanecen débiles y la humedad se mantiene elevada durante buena parte del día, los equipos podrían consolidar el trabajo realizado durante la noche.
En cambio, una nueva intensificación del viento podría reactivar los frentes más activos y complicar otra vez las labores de extinción.
Decenas de carreteras siguen cortadas
La emergencia continúa teniendo un fuerte impacto sobre la movilidad. Según el último balance de la Dirección General de Tráfico (DGT), permanecen cortadas 35 carreteras como consecuencia de los incendios forestales: 14 carreteras en Guadalajara, 9 en Ávila, 8 en la Comunidad de Madrid, 3 en Teruel y 1 en Huelva.
Las autoridades mantienen la recomendación de evitar desplazamientos hacia las zonas afectadas y seguir únicamente la información facilitada por los servicios oficiales.
Mientras miles de personas continúan fuera de sus hogares y cientos de efectivos trabajan sin descanso, las próximas horas serán determinantes para comprobar si el cambio meteorológico permite consolidar la estabilización del incendio o si el viento vuelve a convertir el fuego en un enemigo imprevisible.