Sara, 22 años, dependienta: "Las trabajadoras mayores tragan más, son el sustento de sus familias y no cogen una baja independientemente de cómo se encuentren"
Las bajas laborales se han duplicado en los últimos 10 años y la actitud de los jóvenes ante el trabajo es uno de los muchos factores que pueden explicarlo.

La polémica respecto a las bajas laborales sigue coleando. Desde que Feijóo las calificara como "un cáncer que no nos podemos permitir" muchos han sido los que han salido a criticar al líder de la oposición o los que han aportado contexto sobre el incremento de este fenómeno.
Lo cierto es que las bajas médicas se han duplicado en los últimos diez años. Sin embargo, y a pesar de lo que señala también la patronal, no se trata de que los trabajadores busquen unas "bajaciones". Es una situación que se explica desde diferentes factores, como el deterioro de la salud mental, el envejecimiento de la población trabajadora o las listas de espera de la sanidad pública.
Algunos expertos también hablan de un cambio de mentalidad en los jóvenes. La Generación Z no tiene el trabajo como una prioridad, y desde luego lo ponen por debajo de aspectos como la salud mental.
Los jóvenes priorizan otros aspectos sobre el trabajo
Que los jóvenes tengan una visión diferente del trabajo no es algo gratuito. Se debe a motivos como la falta de expectativas, los bajos sueldos y las dificultades a la hora de conseguir la independencia. Esto puede hacer que no tengan miedo a aceptar una baja médica o que sientan que las prioridades en la vida son otras.
“He visto que las trabajadoras mayores tragan más que nosotras porque son el sustento de sus familias, que no cogen una baja independientemente de cómo se encuentren. Nosotras no permitimos ni esos abusos ni que no nos paguen las horas extra”, cuenta Sara, dependienta de 22 años, a El País. Paula Corral (21 años), trabajadora de una heladería, aporta un matiz: “Creo que nos imponemos más para que no nos exploten, pero depende de la necesidad de cada persona”.
Desde sindicatos como UGT han hecho hincapié precisamente en la cuestión salarial. Si se acaba con los complementos de algunos convenios, es posible que alguna persona siga trabajando a pesar de estar enferma, lo que empeorará su situación y desembocará en una baja más larga.
En cualquier caso, cuando se habla de las diferencias entre jóvenes y mayores se tiende a la generalización. Siempre puede haber casos que no encajen en esta visión, por ejemplo, debido a factores como la clase social o la educación, tal y como advierten los expertos en el mismo reportaje de El País.
