Milena Brandt, fisioterapeuta alemana de 26 años, huye a la Costa Brava: "En Alemania trabajábamos demasiado y no éramos felices"
Hacer las maletas y empezar de cero en otro país europeo.
Hace tiempo que España dejó de ser solo una postal de vacaciones para convertirse en algo más profundo: un lugar donde muchos jóvenes europeos empiezan a imaginar una vida distinta. Una decisión marcada por un ritmo más humano, la cultura de la calle y la sensación de que el trabajo no lo ocupa todo. Ya no se trata solo de venir, sino de quedarse, probar suerte y empezar de cero buscando algo que en sus países de origen sienten que se les escapa.
Este es el caso de Milena Brandt, fisioterapeuta alemana de 26 años, y su pareja, quienes decidieron dar un giro radical a su vida y mudarse a Palamós, en la Costa Brava, después de concluir que su rutina en Alemania se había vuelto asfixiante. Ella trabajaba en la consulta de su madre y entrenaba equipos de balonmano los fines de semana; él era empresario y también jugador de balonmano. Ambos compartían la sensación de que trabajaban demasiado y vivían con muy poco margen para la vida personal.
Con esa sensación de agotamiento sobre sus hombros, Milena y su pareja decidieron dar el paso definitivo. “En Alemania trabajábamos demasiado y no éramos felices, y la familia y los amigos cada vez pasaban a un segundo plano”, confiesa ella en declaraciones recogidas por Tagesspiegel. Por eso vendieron sus pertenencias, dejaron su piso y pusieron rumbo a Palamós, con la esperanza de encontrar un ritmo más humano y empezar de cero bajo el sol de la Costa Brava.
Un problema generalizado
Su caso no es excepcional, sino que constituye el retrato de una inquietud generacional que empieza a ganar volumen en Alemania. El estudio ‘Jugend in Deutschland 2026’ apunta a que el 21% de los jóvenes de entre 14 y 29 años tiene planes concretos de marcharse del país, mientras que un 41% contempla vivir en el extranjero a medio o largo plazo. Los autores de la investigación interpretan esos datos como una señal seria de falta de perspectivas.
Bajo esta premisa, factores como la presión económica, el encarecimiento de la vivienda, la sensación de estancamiento laboral y el desgaste psicológico están pesando cada vez más. Euronews recoge que el 23% de los encuestados declara tener deudas, mientras que el 29% afirma necesitar apoyo psicológico. En ese contexto, los expertos subrayan que el deseo de emigrar no responde solo al dinero, sino a la búsqueda de una vida más estable.
En el caso de Milena, la apuesta por empezar de cero en España duró poco. Cuando se quedó embarazada, aparecieron las primeras complicaciones: la pareja descubrió que incluso trámites básicos se complicaban sin una dirección permanente. "El sueño de vivir de vacaciones pronto se topó con la realidad", comenta la joven de 26 años. Por ello, a mediados de diciembre regresaron a Alemania, a pocos días de que naciera su hijo.