Multan con 13.500 euros a una madre por tirar 23 pilas dentro de juguetes infantiles al contenedor equivocado
Una mujer en Guernsey tiró por error 23 pilas dentro de juguetes infantiles durante una mudanza y la empresa de residuos le impone fuertes sanciones por el riesgo de incendios en vertederos.
Una mudanza terminó convirtiéndose en una pesadilla económica para una madre en Guernsey. Krystal Ogier recibió inicialmente una multa de 11.500 libras (más de 13.000 euros) después de que una empresa de gestión de residuos detectara que había tirado 23 pilas AA dentro de juguetes infantiles en una bolsa de basura contratada online.
Aunque la sanción finalmente se redujo a 1.000 libras, la mujer asegura que el impacto económico y emocional ha sido enorme.
Ogier explicó que no se dio cuenta de que estaba tirando las pilas, ya que permanecían dentro de los juguetes cuando su familia estaba vaciando la vivienda antes de mudarse. La sanción llegó después de que la empresa privada de residuos Island Waste detectara las baterías en la bolsa.
Una multa de 500 libras por cada pila
Según contó la afectada, la empresa le informó de que la sanción era de 500 libras por cada batería encontrada, lo que elevó la multa inicial hasta 11.500 libras por las 23 pilas. La noticia la dejó completamente en shock.
"Me explotó la cabeza, estaba sollozando por teléfono", explicó Ogier a la BBC. La mujer aseguró que pasó días “preocupada hasta la muerte” al pensar en cómo iba a afrontar ese pago.
Aunque reconoce que fue un error suyo, insiste en que no pensó en retirar las pilas porque estaban dentro de los juguetes infantiles que tiró durante la mudanza.
Finalmente, tras hablar con la empresa de residuos, la sanción se redujo a 1.000 libras, una cantidad mucho menor que la inicial, pero que aun así considera muy difícil de asumir.
"Las tarifas son extorsionadoras"
Ogier afirma que entiende la importancia de reciclar correctamente las baterías y por qué existen sanciones. Sin embargo, cree que las advertencias deberían ser mucho más visibles para los usuarios que contratan el servicio online.
Según explicó, cuando solicitó la bolsa de residuos a través de internet, sabía que no se podían tirar pilas directamente, pero nunca pensó que podría hacerlo accidentalmente al deshacerse de juguetes.
Por eso pide a la empresa que incluya advertencias mucho más claras, incluso con mensajes en "letras rojas grandes", antes de que los clientes contraten el servicio.
La madre también recordó que su familia ya estaba atravesando dificultades económicas. De hecho, se mudaron de su vivienda porque el coste de vivir allí se había vuelto demasiado alto. "Cuando sumas ese coste añadido, es destructivo para el alma", lamentó.
El motivo de las sanciones: riesgo de incendios
Desde Island Waste, la empresa encargada del servicio, defendieron su sistema de sanciones y recordaron que las baterías pueden provocar incendios graves en los vertederos.
La directora de la compañía, Faye Grime, explicó que el sistema de contratación online incluye avisos claros sobre la eliminación segura de baterías y que los clientes deben marcar una casilla confirmando que han revisado los residuos antes de enviarlos.
Según Grime, Ogier marcó esa casilla y aceptó las condiciones, que ya especificaban las multas en caso de incumplimiento.
La responsable insistió en que el riesgo es real: un incendio provocado por baterías puede propagarse rápidamente en un vertedero, poniendo en peligro a trabajadores, instalaciones y al medio ambiente.
Aun así, la empresa asegura que ha trabajado con la afectada para facilitar el pago de la sanción, lo que finalmente permitió reducir la multa inicial.
Un problema cada vez más frecuente
El caso refleja un problema creciente en muchos sistemas de reciclaje: las baterías desechadas incorrectamente. Estos pequeños dispositivos pueden provocar incendios cuando se dañan o entran en contacto con otros residuos.
Por eso, muchas empresas y ayuntamientos han endurecido las normas y las sanciones. Sin embargo, situaciones como la vivida por esta familia muestran también la dificultad de controlar todos los residuos que se tiran durante procesos caóticos como una mudanza.