Rebecca, 87 años, gana 10 dólares a la hora: "Me encantaría un futuro en el que no tuviera que trabajar"
Desgraciadamente, muchos ancianos se encuentran en situación de precariedad.
Una jubilada, obligada a retomar su vida laboral. Rebecca, una anciana de 87 años, se ha visto obligada a volver a trabajar por necesidades financieras. Tal y como informa el diario La Vanguardia, actualmente trabaja como secretaria en una iglesia y como asistente editorial en Nueva Orleans (Estados Unidos), cobrando 10 dólares a la hora (8,5 euros en la conversión actual. Ella quiere volver a casa "cuanto antes".
“Me encantaría un futuro en el que no tuviera que trabajar y tuviera un poco más de dinero”, asegura en una entrevista con Business Insider, recogida por el medio de comunicación. Durante la mayor parte de su vida, cuenta, trabajó en el comercio minorista y más adelante llegó a ser gerente de crédito, pero, su problema, reconoce: nunca ahorró.
Tal y como reza la publicación, un gran número de jubilados reconoce haberse arrepentido de no haber ahorrado durante su vida laboral. Una amplia encuesta realizada en España reveló que el 76% de los inversores jubilados desearía haber ahorrado más, muy por encima de la media europea.
No obstante, a nivel internacional encuestas como la Retiree Reflections Survey de Estados Unidos, también consultadas por el periódico catalán, indican que cerca del 70% de los jubilados lamenta no haber ahorrado o invertido más y que apenas la mitad tenía algún plan financiero escrito antes de retirarse.
Viuda y en bancarrota
Tras el fallecimiento de su marido, Rebecca se declaró en bancarrota porque no podía hacer frente a las facturas. "Todavía había una hipoteca sobre la casa, algo que yo desconocía, y el pago mensual era de unos 1.000 dólares (unos 850 euros en la conversión actual). Si no hubiera sido por mi familia, no sé dónde estaría. Seguro que no tendría la casa, porque no podría haberla mantenido", reconoce.
En la actualidad, trabaja los lunes, los miércoles y los viernes de 08.30 a 14.30. Cobra 10 dólares, aunque, según La Vanguardia, en ocasiones le pagan 17 por su disposición. No obstante, no es suficiente para saldar sus deudas, por lo que aceptó un trabajo a tiempo parcial como asistente editorial de una mujer que se encuentra escribiendo la historia de su marido.
Estos son los gastos a los que tiene que hacer frente:
- La cuota del coche.
- Comida.
- Mantenimiento de la casa. Recientemente, sufrió una "infestación de termitas".
- Combustible. "Solo lleno el tanque una vez en semana y media", asegura.