Sara, trabajadora del hogar interna ecuatoriana en España: "Me daban las doce de la noche y estaba limpiando terrazas"
Tanto ella como otras internas han pasado por experiencias muy duras.
Los relatos de la inmigración a España son dispares. Mientras que hay historias fantásticas de gente que ha encontrado su sitio, también hay vivencias en las que el tesón y la idea de superación han sido claves para superar todos los obstáculos y problemas a los que se han tenido que enfrentar en el nuevo país.
A veces, el camino es duro, muy duro, y si no, que se lo cuenten a Sara Alvarado. Tal y como cuenta en una entrevista concedida al periódico Primicias, llegó a España procedente de Guayaquil en 1998, y sufrió muchísimo tras aterrizar en Madrid: "Me dijeron que yo podía estudiar y trabajar. Cuando vine aquí no era así la realidad", expresa, tal y como recoge el citado medio de comunicación.
Situación de varias internas
Su situación la llevó a trabajar de interna, donde tuvo que soportar jornadas interminables. "Me daban las doce de la noche, cuarto para la una, y yo estaba limpiando terrazas", asegura.
Fabiola Estrada también ha tenido que sufrir una experiencia similar. Llegada de Pedro Vicente Maldonado en 1998 a Madrid, dejó su negocio en Ecuador para emprender una aventura laboral en Europa que rápidamente pasó de ilusionante a explotadora. Trabajó de interna; su empleadora se quedó con su pasaporte y, durante tres meses, no contó con días libres, ni teléfono ni información del exterior: "Decidí que aunque me quedara en la calle y aunque me pague, tenía que irme", relata.
Ambas elevaron sus casos a Territorio Doméstico, una organización encargada de brindar protección a las personas que trabajan en el hogar. Además de compartir experiencias, se les consiguen derechos, tales como su entrada en el régimen general, el derecho a par y herramientas de prevención laboral, aunque, según recoge el medio en cuestión.
Normativa para empleadas/os del hogar
La normativa de las empleadas del hogar ha experimentado cambios desde su nacimiento. El Real Decreto 1620/2011 del 14 de noviembre, que regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, determina los elementos esenciales del régimen de empleadas/os del hogar. En cuanto a las empleadas de hogar internas, recoge:
- Jornada laboral máxima de 40 horas. El resto de horas se distribuirá en función de la necesidad y el pacto acordado con el empleador en horas de presencia y horas de pernocta.
- Descanso diario mínimo de 12 horas consecutivas y un descanso semanal de al menos 36 horas consecutivas.
- Los empleadores deben proporcionar alojamiento y alimentación adecuada, con una reducción permitida de hasta un 30% del salario total por estos conceptos.