Carlos III niega haber puesto 1,5 millones de su bolsillo para el acuerdo que su hermano Andrés alcanzó con Virginia Giuffre y que le evitó ir a juicio
Fuentes de Buckingham Palace han desmentido la implicación del entonces príncipe de Gales en la operación que salvó a Andrés del proceso por presunto abuso sexual.

El príncipe Andrés, perdón, expríncipe, se libró de ir a juicio en Estados Unidos después de haber llegado a un acuerdo con Virginia Giuffre. Ella fue traficada por Epstein y Ghislaine Maxwell y acusó al hijo de Isabel II de haber abusado de ella cuando era menor. Según su testimonio, ocurrió en tres ocasiones.
En 2022 ambas partes alcanzaron un acuerdo por el que Andrés pagaría a la víctima una cantidad no revelada, si bien no tardó en publicarse que ascendía a 12 millones de libras. A ello se unió en un comunicado una aceptación de que Giuffre fue víctima de abuso, aunque no por él, porque nunca admitió su culpabilidad, y que había sufrido "ataques públicos injustos".

“El Príncipe Andrés reconoce su asociación con Epstein y elogia la valentía de la Señora Giuffre y otros supervivientes al defenderse a sí mismos y a los demás. Se compromete a demostrar su arrepentimiento por esta asociación con Epstein apoyando la lucha contra el tráfico sexual y apoyando a sus víctimas”.
Que se sepa, desde entonces no ha apoyado a nadie salvo a sí mismo, pero sí se produjo un pago a Virginia Giuffre, que se suicidó en 2025 a los 41 años. Dejó una biografía póstuma en la que documentó los abusos a los que había sido sometida y señaló a Andrés Mountbatten-Windsor.

En su momento se dio por hecho que los 12 millones había salido del bolsillo de Isabel II, inmensamente rica. Andrew era su hijo favorito, lo que le llevó a ser peligrosamente indulgente con él. Además, se le presionó para llegar a un acuerdo para evitar eclipsar el Jubileo de Platino de la reina Isabel, que se celebró en junio de 2022. Tres meses después moría la monarca a los 96 años tras 70 años y 214 días de reinado.
Sin embargo, cuatro años después The Sun publicó que ese dinero no salió solo del bolsillo de Isabel II, sino que se repartió entre tres miembros de la familia que sumaron hasta los 12 millones de libras, lo que vienen a ser unos 13.700.000 millones de euros.
- Isabel II puso 7,5 millones de libras.
- De la herencia del duque de Edimburgo salieron tres millones.
- Carlos III, entonces príncipe de Gales, contribuyó con 1,5 millones.
Poco tardó Carlos III en desmentir haber puesto dinero, aunque no será por falta de fondos. The Times ha publicado, citando fuentes de Buckingham Palace, que el monarca no puso ni una libra para ayudar a su hermano a alcanzar un acuerdo que evitara el juicio.

Se entiende por tanto que Isabel II sí fue la que pagó, como era obvio, y que parte de la fortuna que dejó el príncipe Felipe a su muerte fue a parar a Virginia Giuffre. También se dice que otros miembros de la familia pudieron poner dinero, aunque no queda claro quién sería. Lo que sí parece evidente es que fue su madre la que le salvó con un préstamo que el hijo nunca tuvo intención de devolver.
Carlos III ha estado manteniendo a su hermano
Lo que sí ha quedado acreditado que ha hecho Carlos III por su hermano es pagarle durante años su seguridad, a lo que destinó 3 millones de libras anuales, después de que el Ministerio del Interior de Reino Unido le retirara la protección a cuenta de los contribuyentes.

Asimismo, le pasaba una asignación pese a que había salido de la casa real británica y por tanto no realizaba actos oficiales. A ello se sumaba su pago simbólico en el Royal Lodge, por lo que con todo eso y una pensión de la Marina por 22 años de servicio por la que recibía unas 20.000 libras anuales, Andrés no estaba pasando hambre, precisamente.
Todo cambió con su negativa a dejar el Royal Lodge y la aparición de más material sobre Epstein en el que se demostraban más mentiras e implicaciones y que terminó provocando una declaración del rey. Su caída fue total. Se le quitó todo salvo su lugar en la línea de sucesión y se le obligó a desalojar Windsor. Aunque pese a todo el daño causado, Carlos III garantizó un hogar a su hermano en Marsh Farm, Sandringham, residencia privada del monarca.
