Señales de tráfico de Barcelona y Valencia aparecen de repente en un pueblo inglés a 1.160 kilómetros de distancia: la DGT dice que no sabe cómo llegaron allí
Sociedad
Sociedad

Señales de tráfico de Barcelona y Valencia aparecen de repente en un pueblo inglés a 1.160 kilómetros de distancia: la DGT dice que no sabe cómo llegaron allí

En lugar del clásico "Bienvenido a Midsomer Norton", los conductores se encuentran con indicaciones hacia ciudades españolas a través de la N-340.

Señales españolas como estas han aparecido en carreteras inglesas y la DGT no sabe por qué.Jose Antonio Bernat Bacete

Los vecinos de Midsomer Norton (Reino Unido) no daban crédito esta semana. Donde antes había un cartel de bienvenida al pueblo, ahora aparecen señales que apuntan a Barcelona y Valencia, a más de 1.100 kilómetros de distancia. La escena, que parece una broma elaborada, ha desconcertado tanto a las autoridades británicas como a la propia Dirección General de Tráfico (DGT), que asegura no saber cómo han llegado esos letreros hasta allí.

El fenómeno no es nuevo, pero sí ha escalado. En los últimos días, varias señales han sido cambiadas o sustituidas en el suroeste de Inglaterra, generando confusión entre conductores y dividiendo a los vecinos entre quienes lo ven como una broma ingeniosa y quienes denuncian sus consecuencias.

De Somerset a España (y Francia) sin salir de la carretera

El caso más llamativo se ha registrado en la carretera A362. Allí, en lugar del clásico "Bienvenido a Midsomer Norton", los conductores se encuentran con indicaciones hacia ciudades españolas a través de la N-340, una de las carreteras más largas de España. 

Lo curioso es que, según los vecinos, la señal apunta en la dirección correcta. Pero el destino real queda a cientos de kilómetros más allá. No es el único ejemplo. En otra calle cercana, los carteles dan la bienvenida a Sallespisse, un pequeño municipio del suroeste de Francia. Todo ello sin que haya constancia de robo o desaparición de señales en sus lugares de origen.

Una broma que lleva meses circulando

La historia comenzó el año pasado con intercambios más discretos. Señales de distintas localidades británicas aparecían en otros puntos del país sin explicación:

  • Carteles de Camerton (Somerset) y la Costa Jurásica (Dorset) aparecieron en Wiltshire.
  • El letrero de Bradford-on-Avon acabó en Portland.
  • Señales de Waterlip terminaron en Midsomer Norton.

Incluso dentro de la propia región, la confusión ha sido notable. Algunos conductores llegaron a ser "recibidos" en localidades equivocadas, mientras otras señales apuntaban en direcciones contrarias a las reales.

La DGT asegura que es "un riesgo innegable para la seguridad vial"

Desde España, la Dirección General de Tráfico ha aclarado que la responsabilidad de las señales recae en las autoridades locales correspondientes. Y ha sido tajante sobre el fondo del asunto.

En palabras de un portavoz, la manipulación o retirada de señalización "supone un riesgo innegable para la seguridad vial" y es un comportamiento irresponsable que puede tener consecuencias graves. Además, la DGT reconoce que desconoce cómo estos carteles han terminado en Reino Unido o si han sido denunciados como robados.

Coste público y enfado institucional

Más allá de lo anecdótico, el problema tiene un coste real. Varios ayuntamientos británicos han condenado la broma por el gasto que supone reponer y reparar las señales.

El Ayuntamiento de Frome lo resumía así en declaraciones a Metro UK: resolver estos incidentes "cuesta tiempo y dinero", además de que algunos carteles han resultado dañados durante su traslado.

Por su parte, el Ayuntamiento de Bath y North East Somerset ha confirmado que investiga el caso y lo ha puesto en conocimiento de la policía. Incluso ha pedido a los ciudadanos que informen si detectan señales incorrectas.

Entre la risa y la crítica

La reacción social está dividida. Algunos vecinos ven en esta historia un toque de humor en la vida cotidiana. Otros, en cambio, lo consideran una irresponsabilidad.

Un residente indicaba que puede parecer gracioso, pero el coste recae en los contribuyentes. Otro, sin embargo, lo resumía entre risas: "Me parece sencillamente genial".

Aunque el caso pueda parecer anecdótico, tiene implicaciones serias. La señalización vial no es decorativa: es un elemento clave para la seguridad en carretera. Alterarla puede provocar confusión en conductores, errores en rutas, retrasos en servicios de emergencia y situaciones de riesgo en vías desconocidas.

Por ahora, el autor —o autores— de esta peculiar "intervención" sigue siendo un misterio. Pero el mensaje de las autoridades es claro: la broma puede salir cara.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

Más de Sociedad

Comentar:
comentar / ver comentarios