Sófocles, dramaturgo griego: "Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo"
Sófocles no sólo escribió grandes obras que han llegado a nuestros días, también dejó un poso de sabiduría que sigue siendo aprovechable.

Sófocles es uno de los dramaturgos de la antigua Grecia más reconocidos. Es autor de tragedias como Edipo Rey y Antígona, auténticos clásicos que se siguen representando en los teatros. Escribió más de cien obras, aunque a nuestros días sólo han llegado siete.
Vivió aproximadamente entre el año 496 a.C. y el 406 a.C. Es decir, hasta los noventa años. Y no sólo se dedicó al teatro, sino que participó en la vida pública siendo tesorero del imperio ateniense.
Además de sus obras, Sófocles también dejó varias frases que pueden hacerte pensar, ya que son plenamente aplicables a los tiempos que corren. Ocurre algo similar que con otros grandes nombres de la Grecia clásica, como Platón o Sócrates, cuyas reflexiones siguen funcionando como fuente de inspiración.
En el caso concreto de Sófocles, hay una frase sobre el envejecimiento y la vida que no deja indiferente a nadie. Y no es de extrañar, teniendo en cuenta que vivió hasta los noventa años y que pudo experimentarla en primera persona.
La frase de Sófocles sobre la vejez
La enseñanza de Sófocles que habla sobre las últimas etapas de la vida es la siguiente: "Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo".
Párate a leer la frase y reflexiona sobre ella. Aparentemente puede parecer contradictoria, ya que existe la creencia de que la fase en la que más se ama la vida es la juventud. Es en ese momento cuando tienes fuerzas, energías y futuro, de ahí que te aferres más a las nuevas experiencias y a la intensidad de vivir.
Sin embargo, Sófocles apuesta por una mirada muy distinta: son las personas que están afrontando sus últimos años los que más cariño le tienen a la vida.
Este pensamiento tiene una profundidad que se puede abordar desde diferentes perspectivas. Por ejemplo, la certeza de que sólo aprecias las cosas cuando estás a punto de perderlas. También puede deberse a que la vejez aporta sabiduría, y por lo tanto tienes la capacidad de apreciar los pequeños placeres. Por último, no hay que olvidar que en la juventud se vive deprisa y de manera, a veces, alocada, así que no te paras a pensar en la propia existencia.
Más allá del motivo, merece la pena obtener un aprendizaje de esta frase.
Otras frases de Sófocles
Hay otras frases de Sófocles que también se han hecho conocidas y que puedes leer para ampliar miras o por simple placer. Estas son algunas de ellas:
- Acostada en medio de la desdicha, el alma ve mucho.
- Cuando la violencia de las pasiones mengua y su fuego se amortigua, un hombre se ve libre de un pelotón de tiranos.
- Cuando se trata de un mortal es preciso esperar a su último día antes de decir que fue feliz.
- El tiempo no mide con el reloj, sino con el aburrimiento.
- El saber es la parte más considerable de la felicidad.
- Hay algo amenazante en un silencio demasiado grande.
- La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.
- La más dulce existencia es la de aquel que no piensa en nada.
- Mis actos no los he cometido, los he soportado.
- No indagues todo. El que muchas cosas también pasen desapercibidas es hermoso.
Muchas de ellas están relacionadas con el transcurso del tiempo y la propia existencia, algo que cobra especial relevancia teniendo en cuenta que Sófocles vivió tantos años. En otras de sus frases se comprueba el conocimiento que tenía sobre el comportamiento humano. Al fin y al cabo, tuvo que explorarlo a fondo para escribir sus obras.
