Tienen 93 y 95 años, pero aún caminan al menos 7 kilómetros todos los días: "Quedarse en casa sería un gran castigo"
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Tienen 93 y 95 años, pero aún caminan al menos 7 kilómetros todos los días: "Quedarse en casa sería un gran castigo"

Envejecimiento activo: el hábito diario que mantiene en forma a una pareja de nonagenarios.

Caminar entre 7 y 10 kilómetros al día: la rutina que siguen desde hace décadasGetty Images

Mientras muchas personas reducen su actividad física con el paso de los años, Gerrit y Ria Holtmaat han convertido el movimiento en una forma de vida. Él tiene 95 años y ella 93. Cada día recorren entre siete y diez kilómetros por Breda (Países Bajos), haga frío, calor o llueva. 

Solo las condiciones meteorológicas más extremas consiguen alterar una rutina que llevan años manteniendo y que consideran imprescindible para seguir disfrutando de su independencia. 

Su historia no solo sorprende por la distancia que recorren a diario, sino por la naturalidad con la que afrontan cada paseo. "Tenemos que seguir viviendo. Quedarnos encerrados sería un castigo terrible", resume Ria al medio neerlandés AD, convencida de que permanecer en casa supondría perder una parte esencial de su vida.

Caminan todos los días, haga el tiempo que haga

La escena se repite cada mañana. A las siete en punto, ambos ya están levantados, desayunan una rebanada de pan con mantequilla y apenas necesitan cruzar una mirada para saber cuál será el siguiente paso.

Salir a caminar. Su rutina es tan conocida en la ciudad que incluso quienes los cruzan habitualmente se sorprenden de su constancia. "Cuando voy a trabajar por la mañana, te veo caminando. Y cuando regreso por la tarde, sigues ahí", les gritó recientemente un ciclista al pasar.

Ella siempre camina por la derecha. Él suele ir a su lado, aunque se coloca delante cuando el sendero es demasiado estrecho para los dos.

No existen excusas. Si tienen una cita médica en el Hospital Amphia, van andando. Si les apetece acercarse hasta Ikea, también hacen el trayecto caminando. Además del paseo, aprovechan para descansar unos minutos.

"Tienen unos sofás muy cómodos", comenta Gerrit con humor. Después de comer las tradicionales albóndigas suecas, ambos apoyan los pies sobre el andador, cierran los ojos un rato y continúan el camino de vuelta.

Ni la lluvia ni la nieve frenan sus paseos

El clima tampoco cambia sus planes. La capucha impermeable que Ria había utilizado esa misma mañana todavía seguía secándose en casa mientras explicaban su rutina. "Tiene que llover mucho para que nos quedemos en casa", asegura.

Cuando llegan las altas temperaturas, simplemente modifican el horario. Salen muy temprano por la mañana y vuelven a caminar al final de la tarde, cuando el calor ya ha disminuido. Y durante el invierno tampoco renuncian a sus recorridos. "Si ha nevado, tenemos esos crampones para ponernos en los zapatos", explica Gerrit.

Es él quien decide siempre el recorrido. Lleva un podómetro sujeto al cinturón y procura no repetir nunca el mismo itinerario dos veces en un mismo día. Incluso tienen reservado un recorrido especial para los domingos, que discurre hacia el oeste de la ciudad.

Una vida sencilla después de casi 70 años de matrimonio

Cuando regresan a casa, Gerrit pone en marcha la cafetera, cuyo filtro ya había preparado antes de salir. Después ambos se sientan junto a la ventana con un bollo de pasas. No necesitan mucho más para sentirse felices.

Ria llena su tiempo libre con labores de bordado. En su apartamento hay trabajos repartidos por distintas habitaciones, muchos de ellos dedicados a sus dieciséis bisnietos. Solo quedan por terminar los dos últimos.

Sin embargo, reconoce que desde que le diagnosticaron Alzheimer le resulta mucho más difícil concentrarse. Por eso prefiere salir a caminar. Su historia juntos comenzó hace casi siete décadas. 

Gerrit procedía de una familia humilde de diez hermanos en Overijssel. Su padre trabajaba como sacristán y apenas ganaba trece florines a la semana. "No había nada más que añadir al pan", recuerda.

Conoció a Ria durante el Día de la Reina mientras realizaba el servicio militar en Geertruidenberg. Fue la hermana de ella quien pidió su dirección y le escribió una carta en secreto. A partir de ahí comenzó una relación que primero fue a distancia.

Cuando Ria viajaba a visitarlo, Gerrit dormía en casa de los vecinos porque entonces no estaba bien visto que una pareja compartiera techo antes de casarse. También compraba embutido a escondidas para impresionarla. "Nos casamos en 1957. Sin nada", recuerda Ria.

Había conseguido ahorrar apenas cuarenta florines y un pequeño ajuar doméstico. Su primera vivienda era una habitación amueblada donde solo había una mesa y una silla. Después llegarían seis mudanzas más.

El deseo de llegar juntos al 70 aniversario

Hace poco, Gerrit tuvo que enfrentarse además a un importante problema de salud. Necesitaba una nueva válvula cardíaca. En un primer momento, algunos médicos consideraron que era demasiado mayor para afrontar la intervención, por el riesgo de complicaciones.

Finalmente, otro especialista concluyó que su estado físico seguía siendo lo suficientemente bueno como para operarlo. Antes de entrar en quirófano, el cirujano quiso saber si tenía algún deseo especial.

La respuesta de Gerrit fue muy clara. "Sí. Un deseo: poder vivir otros dos años y medio, porque entonces llevaremos setenta años casados". Ese aniversario llegará el próximo año. Mientras tanto, ambos continúan caminando cada día. "Seguimos haciendo todo lo posible juntos. Todavía podemos hacerlo", afirma Ria.

Gerrit tampoco quiere pensar demasiado en el futuro. "Mientras no empecemos a tener problemas y nos quedemos atascados en una silla, preferimos seguir juntos".

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Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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