"Salía con 50.000 euros en el bolsillo; ahora gano 770 al mes, pero vivo de maravilla": un hombre gana en el Supremo tras 20 años de guerra judicial por un ático de lujo
La exesposa también denunció la supuesta desaparición de objetos de gran valor guardados en una caja fuerte.

La vida de Giuliano Tellenio, un italiano de 59 años, ha dado un giro radical en las últimas dos décadas. Pasó de disfrutar de una vida rodeada de lujo, viajes y propiedades exclusivas a trabajar como cuidador con un sueldo de 770 euros mensuales. Sin embargo, tras veinte años de enfrentamientos judiciales con su exesposa, asegura sentirse aliviado después de que el Tribunal Supremo italiano pusiera fin al largo proceso.
El conflicto judicial giraba en torno a un exclusivo ático situado en el centro de Cortina d’Ampezzo. La exmujer de Tellenio sostenía que había aportado más de 1,8 millones de euros para comprar la vivienda y que esta solo figuraba a nombre de su entonces marido, por lo que reclamaba ser reconocida como la auténtica propietaria.
Tellenio, por el contrario, defendió durante todo el procedimiento que el inmueble le pertenecía legalmente. Finalmente, el Tribunal Supremo confirmó las resoluciones anteriores al considerar que no existían pruebas suficientes para demostrar la existencia del acuerdo que alegaba la demandante. Los magistrados también destacaron que varios documentos respaldaban la posición del hombre, al reflejar que podía disponer de la propiedad, aunque con determinadas condiciones acordadas durante el matrimonio.
La disputa no se limitó al ático. La exesposa también denunció la supuesta desaparición de objetos de gran valor guardados en una caja fuerte, entre ellos alfombras, cuadros, lingotes de oro y colecciones de relojes, además de acusar a Tellenio de haber administrado de forma indebida parte de su patrimonio.
No obstante, los jueces concluyeron que tampoco existían pruebas suficientes para sostener esas acusaciones. “Después de veinte años, es una gran victoria. La satisfacción es enorme”, afirma Tellenio a un diario local tras conocer la resolución definitiva.
La historia entre ambos comenzó en 1996, cuando se conocieron en una discoteca de Rímini. Según explica, ella contaba con un importante patrimonio y, poco después de iniciar la relación, comenzaron los regalos de lujo y una etapa marcada por los viajes y las inversiones inmobiliarias.
"Estuve 10 años sin trabajar"
“El primer fin de semana me regaló un StarTac, un teléfono móvil que costaba un millón de liras en aquel entonces. Al siguiente, llegó un Rolex. Luego Marbella, Riccione, Cortina, Cerdeña. Estuve diez años sin trabajar. Invertía en bienes raíces”, recuerda.
La pareja se casó en 2001 y durante esos años adquirieron el ático de Cortina, una vivienda que Tellenio describe como el símbolo de aquella etapa de prosperidad: un inmueble de 250 metros cuadrados, con una amplia terraza y garaje, situado en una de las zonas más cotizadas de la localidad alpina.
Con el paso del tiempo, la separación acabó derivando en un proceso judicial que, según relata, consumió buena parte de su patrimonio. Explica que, tras la venta del apartamento, recibió alrededor de 1,5 millones de euros, pero asegura que la mayor parte del dinero se destinó a saldar deudas bancarias y a afrontar los elevados costes legales derivados del litigio.
A pesar del cambio radical en su situación económica, Tellenio asegura que no vive con nostalgia aquella etapa de lujo. Hoy reside en Pesaro, donde trabaja cuidando a una niña con discapacidad y afirma sentirse satisfecho con la vida que lleva. “¿Pasé de la miseria a la riqueza? Viví una vida de ensueño durante diez años. Salí de casa con 50.000 euros en el bolsillo. Luego vinieron veinte años de penurias”, recuerda. Ahora su realidad es muy distinta, pero asegura haber encontrado estabilidad.
