Un español en Suiza que huye del alquiler y prefiere vivir en una autocaravana: "Lo mejor son mis dos días libres"
Pablo comparte, a través de sus redes sociales, su diario vivir en el país helvético.

Los exorbitantes precios del mercado inmobiliario son una problemática que no solamente está afectando a España; la situación se extiende por toda Europa. Anteriormente era mucho más accesible para las personas alquilar o comprar un piso.
Actualmente, a no ser que se posea un abultado capital económico, el panorama se complica. Sobre todo para las nuevas generaciones que apenas están iniciando su vida laboral y, por ende, tienen una libertad financiera limitada.
Este fenómeno ha obligado a los jóvenes, e incluso a adultos mayores, a buscar diferentes alternativas para evitar pagar los desmesurados precios de alquiler. En este sentido, las autocaravanas se han convertido en una gran opción para muchos de ellos.
El caso particular de un español viviendo en Suiza
Pablo es un español que ha optado por residir en una casa rodante en Suiza. Por medio de su canal de TikTok, el creador de contenido comparte cómo es su día a día viviendo sobre ruedas junto a su perra llamada Bellota. “Vivo en una autocaravana y trabajo en Suiza como camarero, son 42,5 horas a la semana, pero lo mejor son los dos días libres”, declara.
El influencer explica que todas las mañanas sale a montar bicicleta junto a su mascota con el objetivo de despejarse y que la canina realice un poco de ejercicio. “Con este paseo, al final lo que consigo es que Bellota y yo descarguemos energía, ella se quede tranquila en la autocaravana y yo pueda ir a trabajar”, detalla.
La conexión con la naturaleza es algo muy especial para él. “Son 48 horas de libertad absoluta donde el despertador no existe y el paisaje es nuestra única oficina”, manifiesta el tiktoker al describir sus planes en sus días de libranza.
No sobra mencionar que, según un informe elaborado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, hay cerca de 142.745 nacionales que residen en territorio suizo. De hecho, Pablo motiva a las demás personas a mudarse al país helvético. “¿Se puede vivir así en Suiza? ¡Totalmente! Solo hacen falta ganas y organización”, concluye.
