Un fabricante de ascensores zanja la duda de qué botón pulsar cuando el ascensor está en otra planta
No hay que "llamarlo", sino indicar hacia dónde quieres ir.

Cuando un ascensor no se encuentra en la misma planta, puede surgir la duda de si es mejor llamarlo para que suba o para que baje. Veámoslo con un ejemplo: estamos en la quinta planta y el ascensor está en la décima. Ante esta situación puede surgir la idea de que, si se pulsa la fecha de abajo, el ascensor llegará antes. Sin embargo, esto no funciona así.
Según expertos como el portavoz del fabricante de ascensores Thyssenkrupp, quien ha podido compartir algunos de sus conocimientos en una entrevista con la revista Focus, lo mejor es llamarlo a la dirección a la que queramos ir. Es decir, si se quiere subir, se le tiene que dar a la flecha de arriba y si se quiere bajar, a la de abajo.
También existe otro rumor que dice que si se pulsan las dos flechas a la vez, el ascensor bajará o subirá más rápido. Sin embargo, esto no es así y para el experto se trata de un auténtico disparate. "Hemos oído hablar de varios atajos de teclado, pero no funcionan", señala.
Cabe destacar que este tipo de ascensores (con dos direcciones) es mucho más eficiente que aquellos que solo cuentan con un único botón. Si quieres subir y el ascensor está subiendo, se detendrá para recogerte, mientras que si quieres subir y el ascensor se encuentra bajando, no se detendrá hasta que vuelva a ir para arriba.
Tres datos sorprendentes sobre los ascensores
Se trata del medio de transporte más utilizado del mundo, pues más de mil millones de personas lo utilizan a diario. Además, es uno de los más seguros a nivel global, siendo hasta 20 veces más seguros que las escaleras.
- Por qué siempre hay espejos: para evitar la sensación de claustrofobia y que parezca que es más grande.
- El récord de velocidad se encuentra en China: en el rascacielos de Guangzhou CTF Finance Centre.
- Cambió el paradigma: antes de la invención del ascensor, las plantas peor valoradas eran las de arriba. Sin embargo, tras su invención, los áticos se revalorizaron, pasando a ser de lujos.
