Un ingrediente minúsculo, un desastre masivo: un proveedor chino provoca la mayor retirada de leche infantil de la historia a nivel mundial
En España, la incidencia ha provocado la hospitalización de cinco bebés.
Es todo un escándalo internacional. La presencia de la bacteria Bacillus cereus (que produce la toxina cereulida) en leche de fórmula para bebés ha provocado la mayor retirada de leche infantil de toda la historia a nivel mundial, incluyendo a marcas tan conocidas como Nestlé, Danone o Lactalis.
Esta misma semana, el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) ha hecho público que en España un total de cinco bebés tuvieron que ser hospitalizados tras consumir leche infantil contaminada. Además, otros tres pequeños también presentaron síntomas compatibles con una intoxicación por la mencionada toxina.
En Francia se sospecha que dos bebés han muerto tras ingerir leche con cereulida. Varias familias, junto con la organización de protección al consumidor Foodwatch, han presentado una denuncia penal por esos hechos. La Fiscalía de París ha puesto en marcha una investigación al respecto.
La cereulida puede causar náuseas, vómitos y dolor de estómago repentinos entre 30 minutos y seis horas después de su ingestión. En el caso específico de los bebés, la toxina puede alterar el equilibrio sódico del organismo y provocar complicaciones como la deshidratación.
Más de 60 países afectados
Tal y como recoge el medio de comunicación alemán Welt, todo apunta a que la llegada de la toxina cereulida a la leche en polvo para lactantes se debe a un ingrediente suministrado a las principales marcas por un proveedor chino. Lo ocurrido ha afectado a más de 60 países.
En ese sentido, Stephanie Krieger-Güss, experta en control de calidad de la cadena alimentaria de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Osnabrück (Alemania), ha señalado al citado medio que "es una práctica habitual en la industria que los fabricantes de alimentos adquieran algunos de sus ingredientes en países como China por razones de coste".
En concreto, la causa de la contaminación ha estado en un ingrediente: el aceite de ácido araquidónico, más conocido como omega-6. Se trata de un aditivo importante para el desarrollo del cerebro, el sistema nervioso y la visión de los bebés, por lo que suele incluirse en las leches de fórmula.